9 de junio 2014 - 00:15

Corte: tiempo de lobbies, sólo hasta el miércoles

• Paul Clement, exprocurador de George W. Bush, pidió que lo dejen actuar

Corte: tiempo de lobbies, sólo hasta el miércoles
  Hasta el miércoles, último día en que puede haber movimientos que en la Argentina se calificarían como interrupciones a la independencia judicial, pero que en Estados Unidos son lobbies políticamente aceptados, los nueve jueces que integran la Corte Suprema de los Estados Unidos podrán recibir recomendaciones y explicaciones sobre las partes. Luego, a partir del mismo jueves 12 de junio, los magistrados ingresarán en comisión y ya ni la Argentina y los fondos buitre podrán influir sobre la voluntad de los magistrados. Ese día temprano, los 9 jueces de la Corte norteamericana comenzarán a resolver el listado final de casos que tomarán en este año, con la esperanza para la Argentina de que el "juicio del siglo" esté dentro de la lista de cuestiones que se aceptarán para resolver. El porcentaje de posibilidades es más que bajo: de unos 3.000 casos, la Corte sólo toma no más de 80, y ya hay 30 que fueron avalados en un primer listado conocido en diciembre del año pasado. Y si no ingresara en ese listado, inmediatamente quedarían firmes los fallos de primera y segunda instancia que fueron contrarios al país y por los cuales la Argentina podría caer en un default técnico.

A lo que realmente se juegan los abogados que representan al país, es a que el tribunal resuelva preguntar al Gobierno de los Estados Unidos su opinión, con lo que, se especula desde Buenos Aires, el Gobierno de Cristina de Kirchner ganaría tiempo para poder realizar una jugada negociadora con alguno de los holdouts.

En lo que respecta a las próximas 72 horas, todo el poder sobre los movimientos judiciales por el lado argentino está en manos de Paul Clement, el ex procurador general de los Estados Unidos contratado especialmente por el país para que actúe como asesor directo en la máxima instancia judicial norteamericana. Según fuentes el estudio Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGS&H), el abogado republicano (trabajó en la administración de George W. Bush) está haciendo desde la semana pasada tareas de infantería sobre algunos de los miembros del tribunal a los que conoce desde su rol como exfuncionario del Gobierno norteamericano. Desde CGS&H se aseguraba que se trata de una especie de "Top Gun" sobre cómo plantearle casos a la Corte (como se los llama a los abogados estrella especializados en algún rubro determinado de la Justicia norteamericana, y que la jugada de Clement es casi el 100% convencer a los jueces de que le soliciten la opinión del "juicio del siglo" al Gobierno de Barack Obama. Luego, en el caso en que esto finalmente suceda, nuevamente se reunirá con los abogados de CGS&H y redefinirán su estrategia de lobby, en este caso ante el "solicitor general" de Obama, Donald Verrilli. Mientras tanto, el pedido de Clement al Gobierno argentino fue no hacer ruido público y dejarlo trabajar en su acercamiento a la Corte.

Clement había sido claro al tomar el caso: la Argentina tenía que ser todo el tiempo amable y respetuosa de la máxima institución judicial, y afirmar que cualquiera sea la decisión que la Corte tomara, el país la aceptaría. Para Clement, es el tiempo de ser profesionales y cuidadosos, en todos los movimientos políticos y semánticos y dejarlo a él realizar su trabajo sin mayores ruidos. Los nueve jueces que en definitiva resolverán el destino del "juicio del siglo" de la Argentina contra los fondos buitre son Sonia Sotomayor (demócrata), John Roberts (republicano), Ruth Bader Ginsburg (demócrata), Samuel Alito (republicano), Clarence Thomas (republicano), Antonin Scalia (republicano), Anthony Kennedy (republicano), Stephen Breyer (demócrata) y Elena Kagan (demócrata).

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