3 de junio 2016 - 00:00

Cosecha de documentales no siempre bien logrados

Escena de “Il solengo”, uno de los cuatro documentales estrenados ayer. La mayoría se alarga innecesariamente, incluido “El sable”, pero éste al menos tiene detalles atractivos y nunca dichos sobre el robo del sable del general San Martín en 1963.
Escena de “Il solengo”, uno de los cuatro documentales estrenados ayer. La mayoría se alarga innecesariamente, incluido “El sable”, pero éste al menos tiene detalles atractivos y nunca dichos sobre el robo del sable del general San Martín en 1963.
"Km. 0. Ficciones urbanas" (Arg., 2015). Guión y dir.: M. Levin/ "Crespo. La continuidad de la memoria" (Arg., 2015). Guión y dir.: E. Crespo/ "Il solengo" (It.-Arg., 2015). Guión y dir.: A. Rigo de Righi & M. Zoppis/ "El sable. Una historia de la Resistencia Peronista" (Arg., 2016). Guión y dir.: N. Machesich.

Se acumulan los estrenos de documentales en la cartelera porteña, casi todos de mediana duración, bajo presupuesto, ínfima difusión, varias voces y firme ambición.

En "Km 0. Ficciones urbanas", el veterano Mario Levin ("Sotto voce") señala, muy a los saltos y con tono de porteño resentimiento, la historia, las bellezas y algunas miserias de Plaza Congreso. Lo hace con una exagerada y singular combinación de imágenes y textos de variada fuente (a propósito, es una lástima que no haya registros de 1981-1982, cuando cada atardecer había hermosas aguas danzantes en la fuente todavía sin rejas).

En "Crespo. La continuidad de la memoria", Eduardo Crespo da primero unas vueltas alrededor de dos temas: la ciudad de Crespo y el recuerdo de su padre. Luego elige dar vueltas alrededor de sí mismo, y sólo hacia el final retoma el interés, cuando se centra en su relación con el padre. "Él cuidó mi enojo de crecer, y yo acompañé su fatiga de trabajo", dice con voz mustia.

"Il solengo", de Rigo de Righi y Matteo Zoppis, filmado en un pueblo del Lazio, prefiere escuchar a una serie de viejos lugareños, cada uno de los cuales da su versión acerca de un vecino ermitaño. Amable registro de usos y costumbres, mitificaciones y ronqueras, se alarga y se pierde en paseos innecesarios, pero termina bien, con una sensible reinterpretación de lo escuchado.

"El sable", de Nahuel Machesin, también se alarga, a veces repitiendo lo ya sabido, pero resulta atractivo con lo nunca dicho: los pormenores del primer robo del sable del general San Martín, en agosto de 1963, contado por dos de sus autores: Manuel Gallardo, que pagó el pato cubriendo a sus amigos, y Osvaldo Agosto, que saca el viejo revólver "para recordarnos las macanas que hacíamos cuando jóvenes". Miembros de la Resistencia Peronista, su aventura permite conocer de paso a otros apasionados de aquel entonces, y saber qué fue de sus vidas ("no éramos militantes rentados"). Sobre el sable propiamente dicho habla el general de brigada Enrique Dick, miembro de la Academia Nacional de Historia.

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