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Crece en EE.UU. ola de “indignados” tras sábado de furia en Nueva York
Una manifestación que cortó el emblemático puente de Brooklyn, en Nueva York y manifestaciones de «indignados» en Los Angeles y Boston: postales estadounidenses del fin de semana y que amenazan con extenderse.
Mientras los arrestados en Nueva York, que llegaron a cortar el sábado por dos horas el tránsito en el Puente de Brooklyn, eran liberados, más de un centenar de personas permanecían ayer acampadas en las escalinatas de la Alcaldía de Los Angeles (California) en demostraciones que el diario Los Angeles Times describió como fruto de las «injusticias de las políticas económicas». Esas personas eran parte de las 2.000 que habían realizado el sábado una ruidosa manifestación en el lugar.
Además de Nueva York y Los Angeles, protestas similares fueron convocadas para ayer y para los próximos días en Boston, Filadelfia, Seattle y Chicago, entre otras ciudades importantes, para dar apoyo a los seguidores de «Occupy Wall Street» («Ocupen Wall Street») y expresar disconformidad sobre la crisis económica, la desigualdad social y la «avaricia» de los más ricos. En Raleigh, Carolina del Norte, un grupo denominado «Occupy Raleigh» también congregó ayer a activistas, sindicalistas y representantes de iglesias y comunidades.
Mientras, los rebeldes se mantenían ayer firmes en Nueva York a pesar de la actuación policial.
«Arresten a uno de nosotros y aparecerán dos más. Somos legión, porque somos muchos», desafiaba con una pancarta Robert Cammisos, detenido brevemente durante la manifestación del sábado y liberado por la policía debido a sus problemas de salud. «Estaba en el grupo que fue detenido. Estoy bajo tratamiento y por eso me dejaron ir rápido. Supongo que era un problema para ellos», afirmó este hombre de 49 años, extrabajador en la construcción y que participaba de la protesta por quinto día.
«Un montón de gente está de vuelta. Este es un grupo que no va a irse», continuó Robert, señalando a su alrededor a la muchedumbre reunida en una plaza a 300 metros de Wall Street donde los manifestantes han establecido su base desde hace dos semanas.
Ayer, algunos comían en grandes mesas improvisadas y otros secaban sus ropas tras la lluvia de los últimos días. Por la tarde, como parte de las actividades diarias del movimiento, se organizaban dos asambleas. Entre curiosos y manifestantes, había más de 700 personas en la plaza.
Según analistas, estos actos señalan la creciente impaciencia de grupos que son cruciales para la reelección del presidente Barack Obama en los comicios de noviembre del año próximo: los jóvenes, las minorías, los gremios y las mujeres.
Un tema común que los organizadores de estas protestas explican en sus convocatorias, especialmente en internet, es «que se escuche la voz del 99% del país y no la del 1% que sigue enriqueciéndose».
Las protestas han brotado en diferentes ciudades, incluida Albuquerque, en Nuevo México, donde hubo el viernes una manifestación de unas 500 personas, y en Chicago, feudo político de Obama, donde más de 100 personas se congregaron frente al edificio local del Banco de la Reserva Federal.
La mayoría de las detenciones del sábado se produjeron en Nueva York, en medio de una protesta que ya lleva dos semanas contra el sistema financiero y las prácticas de Wall Street.
«Más de 700 personas fueron arrestadas, la mayoría por alteración del orden público», dijo un portavoz del Departamento de Policía de Nueva York, quien explicó que se procedió contra quienes desobedecieron la orden de manifestarse y circular por la acera y cortaron el tránsito.
Testigos describieron una escena caótica en el famoso puente colgante cuando un mar de agentes de la Policía rodeó a miles de manifestantes usando una malla naranja.
Los manifestantes, que desde el pasado 17 de septiembre intentan «ocupar» Wall Street, cortaron uno de los carriles del tradicional puente de Brooklyn, cerca de la Bolsa de Nueva York. Contaron con apoyo de los gremios docentes y de transportistas.
Además de lo que consideran una fuerza excesiva y un trato injusto a las minorías, el movimiento también protesta contra el elevado desempleo y el costo de los rescates bancarios de 2008 pasados a la cuenta de los contribuyentes.
La movilización neoyorquina comenzó el sábado por la tarde en Liberty Plaza, cerca de Wall Street y donde los manifestantes acampan desde hace dos semanas, y se dirigió al puente de Brooklyn. Por el campamento, instalado en ese lugar debido a la prohibición de las autoridades de que estuviera frente a la Bolsa, han pasado varias celebridades para solidarizarse con el movimiento, como el cineasta de izquierda Michael Moore y la actriz Susan Sarandon, entre otros.
La convocatoria para «ocupar Wall Street» había sido lanzada inicialmente por el movimiento anarquista Adbusters y otros grupos de izquierda a través de internet, pero ahora se suman sindicatos y ciudadanos independientes.
En Boston, en tanto, un total de 24 personas fueron detenidas el sábado durante una manifestación pacífica que reunió a 3.000 «indignados» frente a las oficinas centrales del Bank of America, informó la Policía.
Nueve hombres y 15 mujeres fueron acusados de «intrusión ilegal» por su participación en una sentada, indicó un portavoz policial.
La coalición de grupos civiles que organizó la protesta, Right to the City, dijo que convocaron la concentración para protestar contra la avaricia de las corporaciones y para que los bancos detengan las ejecuciones hipotecarias.
Agencias Reuters, AFP, EFE, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero


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