8 de agosto 2013 - 00:00

Crece la polémica por la oscura muerte de Payá

Madrid - El gobernante Partido Popular español (PP) negó ayer la existencia de un "pacto de silencio" entre los gobiernos de España y el de Cuba sobre las circunstancias de la muerte del disidente cubano Oswaldo Payá, en 2012, y la repatriación a Madrid de Ángel Carromero, tal como denunció la legisladora republicana Ileana Ros-Lehtinen.

El diputado del PP Teófilo de Luis negó las declaraciones de la congresista estadounidense, quien en una entrevista al diario español El Mundo acusó a España de colaborar en la "trama de mentiras" sobre la muerte de Payá y aseguró que el juicio a Carromero fue una "parodia judicial".

Oswaldo Payá murió en julio de 2012, cuando iba por el interior de Cuba en un automóvil conducido por Carromero, de la juventud del PP de Madrid y quien resultó ileso. El dirigente español fue condenado en Cuba a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente y a finales de diciembre fue trasladado a España para cumplir la pena en su país.

De Luis, al igual que la Unión Europea (UE), instó a Carromero a denunciar ante los tribunales su última versión sobre el siniestro que, según las nuevas declaraciones del joven del PP, fue en realidad un atentado del Gobierno cubano.

Esa misma hipótesis maneja la familia del disidente, que está preparando acciones legales en España para impulsar una investigación sobre su muerte. Payá tenía la nacionalidad española, lo que significa que la Justicia del país puede investigar su muerte pese a que ocurrió en el extranjero.

En tanto, la nueva embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Samantha Power, pidió ayer a las autoridades cubanas que realicen una indagación "creíble" sobre lo ocurrido.

Agencias EFE y Reuters

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