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Crece ola de ataques a sedes de EE.UU.: 4 muertos en Yemen
Episodios especialmente violentos se registraron ayer en las embajadas estadounidenses en El Cairo y en Saná (Yemen), en nuevas manifestaciones contra una película anstiislámica. Hoy, viernes, día santo para los musulmanes, se esperan nuevas agitaciones.
En Saná, capital de Yemen, cuatro personas murieron en enfrentamientos entre la Policía y manifestantes, que llegaron a golpear las ventanas de la legación diplomática. «Nos sacrificamos por vos, mensajero de Alá», fue la consigna más coreada por quienes protestaban.
Un grupo llegó a entrar por la mañana al recinto que comprende la embajada estadounidense, pero fueron rápidamente desalojados. Los enfrentamientos continuaron hasta la noche, cuando un responsable de seguridad informó que hubo 4 muertos y 34 heridos.
También se registraron manifestaciones en Irán, Irak, Kuwait, Gaza, Mauritania y Líbano.
En un clima de alta sensibilidad que generó la muerte del embajador en Libia, Christopher Stevens, que ocurrió en plena campaña electoral estadounidense, la Casa Blanca dijo ayer que está haciendo todo lo posible para proteger a sus diplomáticos en Saná. A raíz de los incidentes, el mandatario yemení, Abd Rabo Mansur Hadi, presentó sus «excusas al presidente estadounidense Barack Obama y al pueblo norteamericano».
El Cairo fue otro epicentro de la protesta islamista, donde hubo enfrentamientos durante todo el día en los alrededores de la Embajada de Estados Unidos. La Policía dispersó a los manifestantes con gases lacrimógenos. Según el Ministerio de Sanidad, 224 personas resultaron heridas en los incidentes.
El presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, condenó «cualquier agresión o insulto a nuestro profeta», pero llamó «a no agredir a las embajadas». «Es nuestro deber proteger a nuestros huéspedes y a quienes vienen del extranjero», argumentó. Por su parte, la influyente Hermandad Musulmana, de la que forma parte Mursi, convocó a manifestarse hoy, viernes, día santo para los musulmanes.
El Pentágono desplegó en Libia un equipo antiterrorismo de los marines para reforzar la seguridad. También envió dos destructores hacia la costa libia, en lo que un funcionario dijo era una medida para darle al Gobierno flexibilidad para futuras acciones.
El ataque al consulado en Bengasi, que según funcionarios estadounidenses fue planificado, se produjo en el undécimo aniversario de los atentados de Al Qaeda en ciudades de Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 y once meses después de la muerte de Muamar el Gadafi, derrocado con ayuda de la OTAN.
Las autoridades libias dijeron que habían llevado a cabo cuatro arrestos por la muerte de Stevens y otros tres estadounidenses en Bengasi. Según una versión no confirmada, los agresores estarían relacionados al grupo armado Ansar al-Sharia, que se identifica con Al Qaeda.
El film que disparó la ola de reclamos, titulado «Innocence of Muslims» («La Inocencia de los Musulmanes») se refiere a la vida de Mahoma, del que se burla y a quien describe como homosexual y abusador de niños.
En Kuwait, unos 500 manifestantes se congregaron cerca de la representación de Washington. En Teherán, otras 500 personas se manifestaron cerca de la Embajada de Suiza, que representa los intereses de Estados Unidos en Irán, contra la controvertida película. Los manifestantes esgrimían coranes y gritaban «Muerte a Estados Unidos» y «Muerte a Israel». Más de 200 policías antidisturbios y bomberos impidieron que los manifestantes se acercaran a la Embajada.
El Guía Supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, aprovechó para pedir a Estados Unidos que «castigue» a los autores de la película.
Arabia Saudita, cuya monarquía es aliada de la Casa Blanca, «condenó las reacciones violentas contra los intereses norteamericanos en varios países», y criticó también «la producción por parte de un grupo de irresponsables en Estados Unidos de un film insultante para el profeta Mahoma».
En Irak, miles de simpatizantes del líder chiita Moqtada al Sadr se manifestaron en la ciudad de Nayaf (sur), en Bagdad y en Kirkuk (norte). Los manifestantes, rodeados por fuerzas de seguridad, gritaron consignas hostiles a Estados Unidos e Israel. En la Franja de Gaza, cientos de palestinos también se manifestaron por segundo día consecutivo contra este film. Como hiciera el Gobierno afgano de Hamid Karzai, los de Pakistán e Indonesia decidieron bloquear el acceso al video de la controvertida película disponible.
Agencias Reuters, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero


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