Santa Fe - El Colegio de Abogados de Rosario se sumó a la oposición para que el juez Edgardo Bistoletti ocupe el cargo de defensor del pueblo, según la propuesta elevada por Hermes Binner. La institución rosarina argumentó que «un juez no puede ser defensor del pueblo; en todo caso, corresponde que el cargo lo ocupe un abogado».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En su declaración, la entidad señaló que «rechaza que se proponga para ese cargo a un magistrado (el propuesto u otro) en ejercicio de su función». Sin embargo, se aclaró que «ello no constituye una evaluación sobre la investidura, integridad moral ni la capacidad profesional de la persona propuesta». Sostiene el directorio del Colegio de Abogados que es «primordial designar para el cargo a un abogado en ejercicio activo de su profesión, ya que, por su habitual rol de asesor y representante de parte en el proceso judicial, está mejor preparado para asumir la defensa de los derechos e intereses que la Constitución de la provincia somete a su cuidado. Y más deseable aún -añade el comunicado- sería que este abogado contara con sólidos antecedentes en materia de derecho constitucional, administrativo y clara vocación en la defensa de derechos humanos y de incidencia colectiva».
Por su parte, el presidente de la institución, Arturo Araujo, señaló que la decisión del Gobierno de consultar a la comunidad sobre la persona propuesta «es positiva y es por ello que el Colegio hace uso del derecho que se le ha reconocido». Pero, precisamente por ello, rechazó las críticas que se formularon al Colegio de Abogados rosarino desde el oficialismo en virtud de la postura asumida. En ese sentido expresó que «se nos ha criticado en el sentido de que nunca antes el Colegio se había opuesto a la designación de defensores del pueblo que ni siquiera eran abogados». «Digo, a título personal, que resulta paradójico que quienes nos invitan a opinar luego critiquen porque opinamos en sentido opuesto a la designación. Respecto de la omisión de otros directorios en observar designaciones de no abogados, ello fue una inadvertencia a mi criterio injustificable, en la que hoy no queremos incurrir».
Dejá tu comentario