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Crece riesgo de cisma en Europa (por intransigencia de Alemania)
Comenzó anoche la cumbre europea con fuertes disidencias y con el centro de la escena dominado por la alemana Angela Merkel y el francés Nicolas Sarkozy. Detrás, atónito, el español Mariano Rajoy. De un lado, el británico Cameron lidera el bloque antifranco-alemán y del otro, la francesa Lagarde, del FMI, intenta poner paños fríos mientras el italiano Monti reza por un acuerdo.
Las posiciones entre los 27 países son muy distantes, y se perfila una dura batalla con Alemania y Francia a la cabeza, de un lado, y con Gran Bretaña en el otro rincón del cuadrilátero. Así, es concreto el riesgo de una fisura entre los 17 que integran la unión monetaria y los que no forman parte de esa comunidad. Recordando el Bolero de Ravel del filme de Claude Lelouch, ayer también en la UE emergieron «los unos y los otros», señalaron fuentes de la eurozona.
«Primero se intentará ver si se puede seguir adelante con las negociaciones con la presencia de los 27 miembros de la UE, pero si eso no es factible la reunión de trabajo seguirá con los 17 que integran la eurozona», afirmó ayer un participante al cónclave. Francia y Alemania encabezan el sector que pretende una modificación al Tratado de la UE, mientras que Gran Bretaña, que no integra la unión monetaria, es líder de los que rechazan modificaciones a los postulados de formación de la Unión (Tratado de Lisboa). Suecia, Polonia, Finlandia también rechazan un cambio de tratado, Italia tiene una posición intermedia, mientras que España se une a la postura franco alemana.
Los 27 países que integran la UE son Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, República de Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Holanda, Polonia, Portugal, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República Checa, Rumania y Suecia. A su vez, los 17 que comparten al euro como moneda comunitaria son Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, España, Finlandia, Francia, Grecia, República de Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta, Holanda y Portugal.
Abismo
La situación marca que la UE jamás estuvo tan cerca del abismo. El riesgo del estallido de Europa «nunca fue tan grande», dijo ayer el presidente francés Nicolas Sarkozy en Marsella durante el Congreso del partido Popular Europeo (PPE). «No tendremos una segunda oportunidad», avisó.
Entre los temas de la agenda figura una reforma de los Tratados de la UE para fijar el principio de disciplina fiscal, así como el refuerzo del fondo de rescate al euro o el papel que podría tener el Banco Central Europeo (BCE) para comprar, cuando sea necesario, deuda soberana de los socios en problemas.
Más incertidumbre rodeaba a los potenciales roles del Fondo Monetario y del BCE para auxiliar a Europa.
Rechazo
Pero trascendió anoche que Alemania rechazó algunas medidas incluidas en las conclusiones preliminares de una cumbre de líderes de la UE, entre ellas el dar al Mecanismo Europeo de Estabilidad una licencia bancaria y el emitir bonos comunes de la zona euro, dijo ayer una alta fuente germana. «Estamos rechazando esto en las negociaciones», afirmó la fuente bajo anonimato. Según el borrador que trascendió, los líderes de la UE aspiran a lanzar un nuevo «pacto fiscal» para la zona euro, que incluiría reglas más estrictas sobre los déficits fiscales y procedimientos de emisiones de deuda; y mostró además que la zona euro planea adelantar la entrada en vigencia del fondo permanente de rescate, el Mecanismo de Estabilidad Europeo, a julio de 2012. Además, este mecanismo tendría licencia para operar como un banco. «El Consejo Europeo está determinado a preservar la integridad de la UE y la coherencia entre la zona euro y el conjunto de la Unión Europea», sostiene el comunicado.
Hubo una reunión previa del llamado «Grupo de Fráncfort» (formado por Van Rompuy, Merkel, Sarkozy, y los presidentes del Banco Central Europeo, Mario Draghi; la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, así como la directora gerente del Fondo Monetario, Christine Lagarde).
Esa cita previa se programó para intentar acercar posturas ante las importantes diferencias entre las propuestas que ha hecho Van Rompuy para esta cumbre y las ideas planteadas de forma conjunta por Merkel y Sarkozy. Algunas de las principales diferencias se refieren a los mecanismos usados para consagrar en los tratados comunitarios la disciplina presupuestaria y la supervisión comunitaria de las cuentas nacionales; así como al visceral rechazo franco-alemán a los eurobonos.
Agencias Reuters, EFE, AFP y DPA


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