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Crece tendencia a buscar el mediano y pequeño inversor
Las ferias “Affordables” (accesibles) han proliferado en Londres y Nueva York, con el fin de estimular al inversor novato en arte.
"El mercado de hoy está al alcance de los que tienen presupuestos más modestos", añade "ya que cada año, entre 100.000 y 200.000 obras de diferentes técnicas y soportes, casi siempre de los períodos menos buscados de los artistas, se venden a un promedio de u$s 10.000 en todo el mundo, y alrededor de 80% de los lotes se puede adquirir a un precio promedio de u$s 5.000", hecho que se verifica, con una leve variación, tanto en EE.UU. como en Europa, donde las cifras son idénticas.
"Hay así una enorme variedad", agrega Art Price, "y es posible hacer muy buenas adquisiciones sin tener que gastar una fortuna. Los espectaculares resultados que vemos publicados en los medios de comunicación acerca de exorbitantes cifras pertenece a una mínima porción de la realidad, en un mercado global que en la práctica sólo es para millonarios en el imaginario popular".
El informe prosigue diciendo que "sólo 6% de los lotes vendidos sobrepasa los u$s 50.000, y apenas el 0,3% el millón de dólares. El arte no es inalcanzable: 66% de las obras contemporáneas que salen a la venta se pueden comprar por alrededor de u$s 5.000", y plantea acto seguido una pregunta de interés para quienes se inician: "dentro de una oferta abundante, ¿debe uno invertir en obras de artistas consagrados o de jóvenes emergentes?", a la que contesta: "simplemente, en ambos, ya que los artistas jóvenes comienzan en el mercado de las subastas con precios más competitivos que en una galería".
El informe aclara que "aun los que tienen los historiales de precios más altos en general ofrecen obras accesibles, además de las principales", aunque éstas últimas sean las más publicitadas. El fenómeno tiene ya más de una década como concepto, y fue de crecimiento espontáneo, comenzando en las ferias "Affordables" (accesibles) realizadas en Londres y Nueva York desde hace más de una década, que tienen un límite de precio máximo para las obras expuestas, hasta las que se organizan en pequeños centros culturales y espacios barriales donde se improvisan ferias "del artista al comprador ", con obras accesibles de artistas emergentes o desconocidos.
La fórmula tiene un crecimiento global, y su correlato en nuestro medio se ve no sólo en las ferias sino también en subastas y ventas directas como, por ejemplo, en las exposiciones de venta directa del Banco Ciudad, donde la tendencia es exponer obras de la franja más accesible. A esto se suman las ferias, desde las que tienen sus sectores de obras de este tipo (como Barrio Joven de ArteBa) y las que se llevan a cabo con la premisa de que todos los stands deben tener alguna obra que esté al alcance de todos los bolsillos, desde $1.000, como sucedió en la recién finalizada Eggo, y con mínimos aún menores en Bada de Pilar, que ofrece las obras "del artista al comprador" es decir, sin intermediarios, lo que es interesante para comprar a precio conveniente sin otra expectativa que la del placer de poseerla, ya que en el terreno de la inversión es necesario un asesoramiento profesional.
El informe anual de la consultora deja en evidencia una tendencia a la polarización del mercado. Por un lado, la pintura de inversión, que ocupa un espectro que va de los records de las subastadoras, que ya exceden las grande capitales de EE.UU. y Europa y han llegado a las nuevas meca del mercado del arte contemporáneo como Doha, Hong Kong, Dubai o Singapur, pasando por los emergentes o consagrados con trayectoria en el circuito, hasta los que permiten gozar del arte por un precio módico.


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