19 de febrero 2009 - 00:00

Crisis ya afecta a provincias petroleras

Los ministros De Vido y Tomada trataron ayer la disminución de la actividad en Comodoro Rivadavia y en el norte de Santa Cruz con las compañías petroleras y el sindicato.
Los ministros De Vido y Tomada trataron ayer la disminución de la actividad en Comodoro Rivadavia y en el norte de Santa Cruz con las compañías petroleras y el sindicato.
El Gobierno empezó ayer a analizar la crisis que se registra en el sector petrolero y que afecta en particular a las provincias patagónicas. Según la información oficial, los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Trabajo, Carlos Tomada, mantuvieron «una reunión de trabajo con referentes del sector petrolero».
En el encuentro, que duró más de una hora, «los participantes repasaron los distintos temas del sector, haciendo eje en el fortalecimiento de la producción y el empleo», según consignó un comunicado de Planificación.
Entre los presentes estaban el senador Marcelo Guinle; el intendente de Comodoro Rivadavia, Martín Buzzi; el secretario general del Sindicato de Petroleros y Gas (Chubut), Mario Mansilla; el CEO de YPF, Sebastián Eskenazi; el director general de Tecpetrol, Horacio Marín; representantes de Panamerican Energy, Oxy y funcionarios del Gobierno de Chubut.
Por ahora, la crítica situación del sector se manifiesta en la reducción de equipos de perforación en las áreas de casi todas las petroleras. Según fuentes gremiales, hay una baja de hasta el 50% en los equipos contratados por las petroleras.
Esto no provocó despidos hasta el momento porque, las doce empresas operadoras en las provincias patagónicas firmaron en diciembre un acta con los sindicatos asegurando la estabilidad laboral a cambio de que no hubiera conflictos laborales y se postergara la discusión salarial para este año.
Pero el acta vence el 31 de marzo, y la actividad está decreciendo día tras día. Se afirma que la mitad de los trabajadores petroleros no cumple actividad, aunque cobran puntualmente el sueldo, el promedio de horas extras trabajadas en el último año y adicionales especiales.
El problema es el escenario que se planteará después de marzo, y en lo inmediato, la situación de las empresas contratistas que están manifestando dificultades para cumplir con el pago de salarios, además del efecto sobre la actividad económica de cada localidad que se mueve alrededor del trabajo petrolero, y las dificultades de las provincias por la disminución en los ingresos por regalías.
En el encuentro de ayer, la agenda giró sobre la situación en Comodoro Rivadavia y norte de Santa Cruz. Para hoy, en tanto, está programada una reunión en Neuquén con el gobernador, Jorge Sapag, intendentes, el sindicato y autoridades de YPF. La cuestión es igual a la tratada en Buenos Aires: qué posibilidad hay de que se cumplan los planes de inversión y se mantenga el nivel de actividad. Recientemente en Madrid, Repsol ratificó a la presidenta Cristina de Kirchner que invertirá u$s 1.800 millones este año en la Argentina.
No obstante, por el momento los proyectos están demorándose como si se estuviera esperando un cambio de perspectivas. Así como está el contexto hoy, a las petroleras les convendría más dejar el petróleo bajo tierra, con la excepción de YPF que refina todo lo que extrae.
Las causas son la baja en el precio internacional del petróleo que ayer volvió a cerrar por debajo de u$s 35, la imposibilidad de exportar a ese valor y con las retenciones vigentes,
y la reducción de las ventas al mercado interno por falta de acuerdo con las refinerías y la caída en la demanda de combustibles.
Las productoras confían todavía en cerrar una negociación con las refinerías que no tienen petróleo propio (Shell, Esso y parcialmente Petrobras) para aumentar el precio local del crudo. Pero las refinerías, a su vez, afirman que no pueden aceptar la suba porque terminarían operando con pérdida, debido a que por los precios internacionales y las retenciones tampoco pueden exportar los combustibles que se producen necesariamente al refinar y que no se consumen en el país.
Varias empresas aseguraron a este diario que las tratativas están en curso, pero la falta de acuerdo desde hace tres meses ya obligó a Esso a encargar una importación de 35.000 metros cúbicos de gasoil.

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