5 de noviembre 2012 - 00:00

Cristina con el PJ en la previa del 8-N

Cristina de Kirchner tendrá tres actos antes de la movilización anti-K del próximo jueves.
Cristina de Kirchner tendrá tres actos antes de la movilización anti-K del próximo jueves.
En tres turnos y con una particularidad Cristina de Kirchner retomará hoy su agenda de actos en la previa de la marcha anti-K que se programó para el próximo jueves, convocatoria que el Gobierno observa en detalle pero considera, a esta altura, masiva y irrefrenable.

El jueves al mediodía, la Presidente estará en Ezeiza para inaugurar un teatro, con lo que romperá, al menos por un rato, lo que se convirtió prácticamente en una regla: Cristina de Kirchner casi no sale de gira y centraliza la actividad desde la Casa Rosada con teleconferencias.

Fue, de hecho, el rasgo saliente de la campaña de su reelección y continuó tras la asunción del segundo mandato. Está instaurado como mecanismo aunque, cada tanto, gobernadores e intendentes le piden que los visite y, selectivamente, la Presidente lo hace.

En Ezeiza se mostrará con Alejandro Granados, intendente del distrito, cuyo hijo está al frente de la ANAC. Compartirá, además, actividad con el gobernador bonaerense Daniel Scioli y se programa que, además de grupos militantes, estarán presentes unos 20 intendentes.

El encuentro será el jueves al mediodía, unas horas antes de la marcha con cacerolazo bautizada 8-N, por lo que para evitar ambigüedades, la Presidente pidió expresamente que estén los intendentes del conurbano y, en particular, el gobernador bonaerense.

La Casa Rosada da por hecho que la movilización será importante -más de 300 mil personas- pero que nada se hará para desactivarla porque a esta altura, con el clima hostil latente, no hay medida oficial que pueda diezmar la convocatoria del jueves.

Objetivo

En cambio, trata de mostrar el dispositivo K integrado y alineado detrás de la Presidente, sobre todo aquellos actores, como Scioli, que tras la movilización del 13 de septiembre hicieron declaraciones -habló de «escuchar las demandas»- que no cayeron bien en la Casa Rosada, donde el único relato es considerar golpistas y destituyentes a los caceroleros.

Claro que no hay exclusividades, y así como está previsto que la Presidente muestre que los principales caciques del conurbano estarán a su lado horas antes de la movilización, siempre habrá un protagonismo preferencial para las agrupaciones K.

De hecho, como en cada acto, la centralidad la ocupan La Cámpora y, de manera accesoria, el Movimiento Evita y Kolina, la agrupación de Alicia Kirchner. Modesta, sin ánimo de competir, esa concentración oficiará como señal de respaldo a la Presidente.

El acto del jueves será la tercera escala de Cristina de Kirchner en la previa del 8-N. Hoy arrancará en Tecnópolis con una actividad organizada por el Ministerio de Educación, vinculada con un programa de becas, mientras que mañana desde el Salón de las Mujeres hará una serie de videoconferencias con distintos puntos del país.

En esa grilla le dará un lugar a San Luis, provincia que prácticamente estuvo fuera del radar oficial mientras fue gobernada por un Rodríguez Saá. Desde que Alberto dejó la gobernación en manos de Claudio Poggi, la Presidente hasta viajó, de la mano del K Enrique Ponce, intendente de la capital, a San Luis tras años sin la presencia de un mandatario en esa provincia. Mañana también estará en la gira vía teleconferencias.