26 de febrero 2010 - 00:00

Cristina espera gesto de Bachelet en Mar del Plata

El Gobierno nacional espera hoy un nuevo apoyo de Michelle Bachelet a los reclamos del país por la soberanía de las Malvinas. Junto a Cristina de Kirchner presenciarán en Mar del Plata el desfile de grandes veleros que acudieron a la Regata del Bicentenario, «Velas Sudamérica 2010», suceso que forma parte de los festejos por los 200 años de la Independencia. La gran travesía se inició el 2 de febrero en el puerto de Río de Janeiro, Brasil. Del 28 de febrero al 2 de marzo, tomarán el puerto de Montevideo, Uruguay, para luego retornar al país, haciendo escala en Buenos Aires del 4 al 9 de marzo. A continuación, el itinerario prevé un largo viaje hacia el sur argentino, haciendo paradas en la Isla de los Estados el 18 de marzo, en Ushuaia del 20 al 23 y luego el Cabo de Hornos. De allí, los navegantes seguirán la costa chilena sobre el Océano Pacífico, hasta la zona del Caribe para finalizar la regata a fines de junio en Veracruz (México).

La presencia de la jefa de Estado trasandina, trece días antes de entregar el poder a Sebastián Piñera, se encaminará a mostrar la solidaridad y el apoyo de su Gobierno en la disputa que Buenos Aires mantiene con Londres. El cierre del paso de la Regata Bicentenario por Mar del Plata tendrá lugar a las 14.30 con el desfile de los buques por la zona de Cabo Corrientes. El palco oficial se ubicó frente al Torreón del Monje. Asistirán ministros del Gabinete, legisladores, los cuatro jefes militares, el gobernador Daniel Scioli, el intendente marplatense y miembros del Concejo Deliberante. Había anoche dudas sobre la asistencia del ministro de Defensa chileno, Francisco Vidal, pues se sabe de su enojo con Nilda Garré porque estuvo ausente en el acto realizado en la cuesta de Chacabuco, broche final de la recreación del cruce de los Andes que hicieron tropas de los dos ejércitos. En el último tramo del mandato, Bachelet busca resaltar su legado y marcarle el camino al sucesor Sebastián Piñera. Lo llevó a la reunión del Grupo de Río, lo presentó a la comunidad regional de los 32 países asistentes, se armó un encuentro con Cristina, pero ni una palabra acerca del conflicto con el Reino Unido. La Casa Rosada no conoce qué posición adoptará el presidente electo en el entredicho entre la Argentina y Gran Bretaña por la perforación petrolera en el mar circundante de las Malvinas. Chile ha sido, en los últimos años, el país vocero del reclamo argentino por la soberanía de Malvinas en el Comité de Descolonización de la ONU. Bachelet ratificó en la pasada Cumbre de Río que se continuará cumpliendo el mismo rol; sin embargo, la duda del matrimonio Kirchner es qué hará Piñera. El presidente electo pasó a ser una pieza clave en el juego de presiones a Gran Bretaña que calcula la diplomacia criolla. Aún mantiene influencia en la empresa Lan (aunque ya vendió acciones), única aerolínea con vuelos regulares entre el archipiélago y el continente.

Londres (y los isleños) sintieron el impacto cuando en 1999 Lan interrumpió la frecuencia entre Santiago, Punta Arenas y las Malvinas como represalia por la decisión de conceder la extradición a España a Augusto Pinochet, quien había sido detenido por los británicos.

El temor de la administración kirchnerista es que se generalice el pensamiento del diputado de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI) Marcelo Forni. El legislador, miembro de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Energía, hizo declaraciones públicas cuando se conoció la invitación de la petrolera británica Rockhopper a la chilena Enap para participar del proceso exploratorio; «es una muy buena oportunidad para diversificar nuestra matriz energética. Si los ingleses nos están invitando a participar, no veo por qué habría que cerrarse a una posibilidad como ésta».

El mismo encuadre: una cuestión de negocios por fuera de la soberanía quiere darle la Cancillería británica al asunto de los hidrocarburos. El Foreign Office, a través del subsecretario, Chris Bryant, tiró el primer anzuelo: el matutino londinense Daily Telegraph citó a Bryant, quien sostuvo que las protestas argentinas «son innecesarias» ya que el Reino Unido «está listo para trabajar junto a Buenos Aires sobre el tema». Antes había ratificado que la soberanía de las islas no se discute.

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