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Cristina, en la trinchera: guiño para Aníbal F. y golpe a jueces
Reapareció, a días de la elección, Cristina de Kirchner con show en Casa Rosada -¿contra la ley de no actos públicos?- y juntó a todos los K: ministros y candidatos, de Daniel Scioli a Carlos Zannini; a los duelistas del FpV en la provincia, Aníbal Fernández y Julián Domínguez.
A 4 días de las PASO, luego de una intervención secundaria en la campaña del FpV, la Presidente tuvo un gesto de fuerte contenido político con su jefe de Gabinete, uno de los dos candidatos K que pelean por la gobernación bonaerense. Además de comparar la denuncia periodística con una acción de propaganda propia de la dictadura, la Presidente pareció dar una señal contundente hacia adentro del universo oficial. Más tarde, de hecho, el gabinete y el buró de La Cámpora aparecieron en el acto de cierre de campaña de Aníbal Fernández en el Gran Rex (ver página 3).
En un discurso que se estiró por más de una hora, al mediodía y por cadena nacional, frente al gabinete, funcionarios y candidatos -entre ellos, Daniel Scioli- la Presidente dijo que existen "dispositivos antidemocráticos, activados en forma precisa, contra personas precisas" que son impulsados por un "trípode integrado por la denuncia mediática, los opositores de centroderecha y el Poder Judicial".
El dato más sorprendente de su reacción fue que, a pesar de objeciones genéricas y muy intensas en otras ocasiones, esta vez se puso al frente de la defensa de Fernández, lo que tiene varios significados. Eso pudo anticiparse temprano cuando desde la Casa Rosada se difundió un gesto de respaldo al candidato-ministro, a quien La Cámpora y otras agrupaciones K salieron a defender en pintadas y pegatinas, con la consigna "Aníbal o Clarín".
La intervención de la Presidente se produjo en medio de un pico de tensión precampaña pero enlazó, al menos en su planteo, otros episodios en los que apuntó a una acción judicial contra el Gobierno. En términos personales, dijo, que "no le tengo miedo a ningún juez pistolero, mafioso o extorsionador" a la vez que acusó a algunos jueces de "guardar" causas "de lavado de dinero o de lesa humanidad, que duermen el sueño de los justos", en referencia a la denuncia por la presunta apropiación de Papel Prensa y la causa del HSBC.
"Esta semana hemos batido récord en materia de originalidad desde lo que parece ser la casa de una diputada, casi un aguantadero" señaló la mandataria nacional, al referirse a la entrevista que brindó el procesado por narcotráfico José Luis Salermo en la casa de Carrió para el programa de Jorge Lanata.
Cristina tiene con Carrió una larga historia de desencuentros y recelos. Ayer, aunque no la nombre directamente, se refirió claramente a ella: "Jamás metería a alguien que está procesado por narcotráfico" en su casa, dijo la mandataria al recortar que "se filmó una denuncia con un preso que está condenado a cadena perpetua involucrando a funcionarios de nuestro Gobierno, con una clara intención de perjudicar".
Citó, además, para plantear que no le teme a una investigación judicial, que en su momento se especuló con que quería fueros del Parlasur. "Acá esta Cristina y todos los que dijeron que yo iba a ser candidata, sí, son todos candidatos. Son candidatos eternos, trabajan de candidatos". Tuvo, también, una referencia a Mauricio Macri: "Yo no voy a brujas".
