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Cristina reacciona ante primera sospecha de contaminación de Botnia
Cerca de las 10 de la mañana, los vecinos y la Prefectura advirtieron la presencia de una gran mancha blanca frente a la pastera.
«Es la primera vez desde que Botnia comenzó a funcionar, en 2007, que se está ante una sospecha de contaminación», analizó anoche una alta fuente de la Casa Rosada en relación a la reacción oficial frente a la preocupación de Gualeguaychú.
La pulsión tiene otras dos razones: por un lado, el Gobierno reconoce en Gualeguaychú el ancla de un conflicto social cada vez más enrevesado, que cuando parecía esbozar algún atisbo de diálogo -fundamentalmente para poner fin al corte de ruta-, derrapó en medio de fuertes cruces con los ambientalistas. Por el otro, la Presidente pareció enviar ayer una señal de concordancia con la lucha y la preocupación de los habitantes de Gualeguaychú al darle carácter institucional a la alarma.
Sucede que, de confirmarse sustancias químicas en el río, el curso de las presentaciones del gobierno argentino ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya podría dar un giro, por tener ahora pruebas concretas de contaminación.
El jefe de Gabinete, Sergio Massa, señaló que con los resultados en la mano «se tomarán las medidas pertinentes si es que hay necesidad» y ratificó que «el curso del Río Uruguay es un tema muy importante para el Gobierno» y que el Estado Nacional se reserva el derecho de hacer una «eventual presentación ante la Comisión del Río Uruguay».
En un sentido más amplio y abarcativo del conflicto que llevan adelante los ambientalistas, Massa mencionó que «cualquier situación relativa al Río Uruguay el Estado la tiene que manejar pero nada justifica el corte de ruta».
La alarma a Olivos llegó a través del gobernador Sergio Urribarri, que de antemano extremó medidas de control a fin de establecer si se trató de un derrame tóxico.
Preocupación
Más temprano, Urribarri se comunicó con el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, con el canciller Jorge Taiana y con el secretario de Ambiente, Homero Bibiloni.
De inmediato, se dispusieron los mecanismos de alerta del Plan de Vigilancia Ambiental y se iniciaron los operativos para tomar muestras, filmar lo sucedido y labrar las actas correspondientes para registrar este hecho inusual en la historia del río y derivar toda la documentación a la Cancillería, que viene acumulando pruebas para las actuaciones judiciales que se dirimen en la Corte Internacional de La Haya.
A partir de entonces, el tema se coló rápidamente en la agenda de la Presidente a través de la convocatoria a una audiencia con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, para analizarlo, y Bibiloni anunció el envío de técnicos al lugar para sumarse al relevamiento de Prefectura.
«Han respondido los mecanismos preventivos, por lo cual estamos alertas ante el resultado de las evaluaciones técnicas que se hagan respecto de la mancha química derramada sobre el río», dijo el gobernador, quien sobrevoló luego la zona junto a Bahillo y funcionarios provinciales.
Al bajar del helicóptero, el mandatario expresó su asombro «por la extensión de la mancha» y sostuvo «que el mecanismo previsto para estos casos se articuló sin pérdida de tiempo, y se llegó a registrar y tomar las muestras necesarias para su posterior análisis».
En idéntico sentido se manifestó el intendente, quien señaló que «desde el aire es visible que las manchas blancas provienen de las inmediaciones de Botnia y que son dos cosas distintas con respecto a las algas verdes».


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