Cristina se bajó de gala patria del Teatro Colón

Edición Impresa

Cristina de Kirchner le avisó ayer, por carta, a Mauricio Macri que no participará de la gala de reapertura del Teatro Colón, uno de los eventos programados en la celebración del Bicentenario en la que la Presidente debía compartir palco con el jefe de Gobierno porteño y Julio Cobos.

Por escrito, la mandataria justificó su decisión por las imputaciones que hizo Macri sobre la responsabilidad del Gobierno, con el foco particularmente en Néstor Kirchner, en el procesamiento dictado por Norberto Oyarbide en la causa de las escuchas ilegales.

Invocó, sin citar explícitamente el episodio, «la increíble catarata de agravios que ha proferido durante la última semana, llegando en el día de la fecha a manifestaciones públicas descalificatorias de índole personal» que, precisó, «marcan un límite que no estoy dispuesta a cruzar».

«La política no puede ni debe ser una media ceremonia de cinismo e hipocresía»
, agrega el texto y completa, a modo de despedida, y con un dejo de ironía: «Disfrute usted tranquilo y sin presencias molestas de la velada del 24 de mayo». La carta llegó al despacho de Horacio Rodríguez Larreta. Macri se enteró cuando participaba de un acto en el predio de La Rural. «¿Qué pasó? -preguntó-. Estoy sorprendido». Desde allí por teléfono, redactó la respuesta.

«Es tan sólo una circunstancia el lugar institucional que nos toca ejercer a usted y a mí, como Presidente de la Nación y como jefe de Gobierno de la Ciudad. Es nuestra responsabilidad compartida dejar de lado esa noche las diferencias políticas y personales que tenemos y estar a la altura de la historia que nos trasciende», respondió el jefe de Gobierno.

Y agregó: «No creo que sirva a ese fin que nos pongamos a repasar aquellas cosas que nos dividieron y nos dividen en estos años que nos ha tocado convivir en el ejercicio de la función pública».

«La invito -completó- a reflexionar y reconsiderar su posición por el bien de todo nuestro pueblo. Es lo que los argentinos necesitan de sus líderes en este momento».

La crisis se precipitó anoche a horas de que la Presidente inaugure, este atardecer, el Paseo del Bicentenario, corredor donde se concretarán los shows por los 200 años de la Revolución de Mayo, que como un estigma abundarán en olvidos: no está oficialmente previsto que participen los ex presidentes.

Aunque habrá, como mínimo, ocho mandatarios extranjeros -desde Lula da Silva y Sebastián Piñera hasta Rafael Correa y José Mujica- la grilla de actividades institucionales no contempla la participación de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde.

Son, junto a los esporádicos Adolfo Rodríguez Saá, Ramón Puerta y Eduardo Camaño, los ex mandatarios que viven. Salvo que, en las próximas horas, se confeccione un esquema de emergencia, ninguno de ellos -al menos como ex presidentes- participará de los fastos.

Todos los ex presidentes están invitados por el Gobierno porteño a participar de la gala de reapertura del Teatro Colón el 24. También Fernando de la Rúa, como ex jefe porteño, fue convocado por Mauricio Macri, por el Gobierno de la Ciudad, lo mismo que sus antecesores: Facundo Suárez Lastra, Carlos Grosso, Saúl Bouer, Jorge Domínguez y Enrique Olivera.

Así y todo, es probable que los demás mandatarios no participen de ninguna actividad. Menem está hace unos días afectado por una dolencia al punto que ni siquiera viajó a Capital Federal para estar con su hijo, Nair, que sufrió un accidente automovilístico.

Duhalde, que encaró su campaña presidencial, no tiene todavía definido qué hacer. Es probable, confiaron ayer en su entorno, que se tome unos días de descanso. Si no lo hace, podría concurrir a alguna de las actividades en Lomas de Zamora, quizá el tedeum local.

En este caso el Gobierno aplica una regla rigurosa que inició en 2003 cuando, también un 25 de Mayo, no se invitó a la asunción de Kirchner a los ex presidentes. Tampoco lo hizo, en 2007, Cristina de Kirchner. Ni siquiera a Raúl Alfonsín a quien, ya enfermo, homenajeó con un busto en Casa Rosada.

De visitante, los Kirchner parecían condenados a compartir palco con figuras que desprecian: el 24 por la noche, en la gala del Teatro Colón, evento que organiza el Gobierno porteño, debían sentarse junto a Mauricio Macri y al vicepresidente Julio Cobos.

En esas butacas también hay lugares reservados para el chileno Piñera y el uruguayo Mujica -al igual que Ricardo Lorenzetti, como presidente de la Corte-. Anoche, no estaba claro si esos invitados extranjeros serán, finalmente, parte de la velada.

Además -aunque antes estará en Mendoza y luego, el 25, viajará a Junín junto a Mario Meoni- en el Colón, los Kirchner también se cruzarían con Cobos. Anoche, todo el protocolo y la especulación se terminó cuando el Gobierno avisó que no participará de la gala del Colón.

En el resto de las actividades oficiales, Cristina y su esposo -en su cuádruple rol: «primer caballero», presidente de la Unasur, jefe del partido de Gobierno y diputado nacional- preferirán la compañía de mandatarios y visitantes extranjeros en un festejo que tendrá, además, un perfil latinoamericanista.

De hecho, el discurso oficial de la Presidente será el 25 a las 17 en la presentación de la «Galería de los Patriotas Latinoamericanos del Bicentenario», en la que estarán presentes desde el Che Guevara hasta José Artigas y Eva Perón.

Dejá tu comentario