2 de octubre 2013 - 00:00

Crónica de un retiro anunciado

Nalbandian se había operado del hombro en mayo, cuando también se trató un problema en la cadera. Desde entonces empezó una carrera contrarreloj para llegar en condiciones ante los checos. Pero no hubo recuperación y finalmente dijo adiós.
Nalbandian se había operado del hombro en mayo, cuando también se trató un problema en la cadera. Desde entonces empezó una carrera contrarreloj para llegar en condiciones ante los checos. Pero no hubo recuperación y finalmente dijo adiós.
La decisión de no participar de la serie ante República Checa, por las semifinales de Copa Davis, había dejado abierto el interrogante en torno al futuro de David Nalbandian. "Estoy triste por la situación, no con la decisión de Martín (Jaite), sino con la situación del hombro. Hicimos todo lo posible, no se llegó a tiempo con la recuperación, y no estoy en condiciones de jugar", había expresado el cordobés en la antesala del compromiso en Praga, una clara señal de que comenzaba la cuenta regresiva para su carrera profesional. Esas sensaciones se cotejaron ayer cuando el exnúmero tres del mundo, a los 31 años y hoy hundido en el puesto 231 del ranking mundial, optó por ponerle punto final a su actividad en la elite del tenis.

En su palmarés habrá que contar 11 títulos ATP (incluida una Copa Masters y dos Masters Series), una final de Grand Slam (Wimbledon 2002), otras cuatro semifinales y un total de 50 partidos (récord de 39-11) representando a Argentina en la Copa Davis, esa gran debilidad que le sirvió de usina en el último tramo de su carrera. El oriundo de Unquillo se despedirá ante su público en las dos exhibiciones que disputará con el español Rafael Nadal, en noviembre. "Es un día difícil. Estoy superagradecido a este deporte, que me dio todo. Las imágenes que más me hacen lagrimear son las de Copa Davis. Esa pasión de la gente y del clima no lo viví en otro lado", fueron las primeras palabras de un conmovido Nalbandian en la conferencia de prensa realizada en La Rural.

Enseguida, explicó los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión: "El hombro no me respondió bien y así no puedo competir al nivel ATP". De todos modos, David dejó claro que para las exhibiciones ante Nadal estará en condiciones, ya que no le demandarán demasiado físicamente. Conquistar la Copa Davis fue, sin duda, la gran asignatura pendiente para el Rey David. "La Davis es una espina que no se pudo cumplir, pero se dio así. Estuvimos muy cerca muchos años. Peleamos siempre cuartos, semifinales o la final, algo que no pasaba desde Vilas y Clerc. Ganamos series muy duras y lamentablemente nos faltó dar la estocada final", aseveró. Más tajante se mostró sobre su futuro, al que por ahora le resulta complejo imaginárselo: "Esto es demasiado reciente y duro como para pensar qué voy a hacer. Hoy no puedo pensar en si algún día quiero ser capitán de la Davis. Por ahora, sigo enfocado en recuperar el hombro para la exhibición y disfruto de mi familia, de mi mujer y mi hija".

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