13 de mayo 2015 - 00:00

Cumbre en Washington: “Reestructurar deuda pública es como un divorcio”

La embajadora ante EE.UU., Cecilia Nahón y Joseph Stiglitz (ambos a la derecha), en un  seminario en el cual participaron ejecutivos del JP Morgan y funcionarios del Fondo Monetario Internacional.
La embajadora ante EE.UU., Cecilia Nahón y Joseph Stiglitz (ambos a la derecha), en un seminario en el cual participaron ejecutivos del JP Morgan y funcionarios del Fondo Monetario Internacional.
 La embajadora en Estados Unidos, Cecilia Nahón, aseguró ayer que los fondos buitre "hacen sus negocios y tratan de obtener beneficios injustificados" y alentó a crear "un marco legal internacional para reestructuraciones de deuda soberanas". Nahón hizo estas declaraciones al formar parte ayer de un panel dedicado a las "lecciones de las reestructuraciones de deuda soberana para reformar en el futuro", organizado en Washington por el "think tank" denominado Consejo Atlántico y del cual participó también el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz; el director del Departamento Legal del FMI, Sean Hagan y el titular del JP Morgan para el Grupo de Situaciones Especiales para Europa, Medio Este y África, Maarten Petermann.

En el encuentro a sala llena y moderado por el editor de Economía para Estados Unidos del Financial Times, Sam Fleming, expuso sobre el default a finales de 2001 y el proceso para salir de la crisis a partir de 2003, al tiempo que puso énfasis en que la "sostenibilidad de la deuda es clave para el crecimiento, pero el crecimiento es también muy importante para pagar las deudas". "Si no creces, no hay recursos para pagar tus deudas", dijo, y citó a la Argentina como un ejemplo en este sentido, por su capacidad de pago.

Stiglitz aseguró que la decisión del juez de Nueva York Thomas Griesa generó "un real problema" para las reestructuraciones futuras de deuda soberana, y reiteró su llamado a seguir trabajando para establecer la creación de un marco legal internacional que brinde soluciones al tema. Sean Hagan del FMI analizó las ramificaciones de las decisiones de Griesa y señaló que "la novedad del caso de Argentina es que los holdouts no necesitaron de activos, fueron capaces de que la Corte (de Nueva York) frenara los pagos a otros acreedores" que habían reestructurado la deuda, "y usaron las bases de la cláusula pari passu para eso". Maarten Petermann (JP Morgan) abordó el hecho de que no existan leyes de quiebra para países soberanos y aseguró que las reestructuraciones de deuda soberana "son siempre un problema porque hay mucha gente involucrada". "Las reestructuraciones de deuda son como un divorcio. Generas el marco correcto pero siempre será un embrollo", ejemplificó, aseverando para concluir que no cree que "pueda haber un marco perfecto que pueda resolver la situación".

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