26 de mayo 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Encaramos los últimos días de mayo y la evolución de mercado sigue llenando los ojos. En el modo de encoger o dilatarse en el índice, para -finalmente- siempre quedar con la marca en la arena un poco más allá. Figura esta que le pertenece a Charles Dow, el que en su echar luz a los indicadores comparaba la tónica creciente con el mar bañando la playa. Una ola arriba y se retira, pero detrás vienen otras que van mojando la arena algunos centímetros más que la anterior. Y así, sin que se hiciera demasiado ruido con el avance, resultó que el Merval salió de su marca de abajo de los mil puntos -en noviembre- y está en zona de alcanzar los mil seiscientos. Formidable.

Todo lo que pueda decirse, y admirarse, le cabe a una plaza que ha sabido llegar de tal forma en sus cotizaciones y en poco más de seis meses. A medida que las marcas se vayan corriendo, más se acerca -quizás- una supuesta hora de sincerar el ciclo de 2009.

El monto de negocios tendrá que prestar más apoyo al otro indicador, o el promedio de los precios ingresará a una zona donde se le haga más difícil la trepada. Pero, por encima de lo que puramente es una relación de variables bursátiles ortodoxas, todos están viendo que el ingreso a junio está allí nomás, superando estos últimos días. Y allí, lo político atrapará toda la atención, con los efectos colaterales de ir suponiendo qué escenario se tendrá después de las elecciones. Dónde se ubicará el tipo de cambio, el que sigue recalentado y opuesto a lo que ocurre en el mundo con el euro, cuáles serán las medidas que afecten lo económico. Y las derivaciones de esto, sobre la actitud que adopten inversores y consumidores.

Son interrogantes imposibles de contestar con una sola respuesta, porque todas dependen de un resultado y la composición del tablero político. Y arriesgar a resultados, con tantas encuestas interesadas, es poco menos que una apuesta temeraria.

Por lo pronto, se verá de qué modo se liquida mayo, ingresando al circuito desde hoy y con una semana previa que fue festiva para nuestro recinto. Pero muy titubeante en los mercados del exterior. Carteras que han tenido la gran alegría de hacer diferencias en estos meses también estarán haciendo cuentas y tomar decisiones ante la frontera que se levanta, un tema tan crucial para la vida del país. Nerviosismo cuando se pierde, pero también cuando se gana.

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