6 de diciembre 2011 - 00:00

Cupones Bursátiles

El repaso por los títulos de las notas que se refieren al exterior hablan por sí solas, pero allí reside la «alquimia» de los que son capaces de vender plomo por oro. Sin ir más lejos que nuestras propias ediciones, en Ámbito del viernes se pudieron leer los dichos del presidente francés -llegando al peor extremo posible, de «una historia sin Europa»-, en otro recuadro apareció lo de: «Gran Bretaña pone en alerta a sus bancos». Y también que «España pagó más para endeudarse». Junto con: «Portugal aprobó un duro ajuste para 2010». Y sin dejar pasar lo de Italia: «Admite riesgo de entrar en recesión...». Una toma de posición del titular del Banco Europeo, al decir que «el BCE sólo se encarga de estabilidad de precios». Todo esto se puede consultar en el diario del viernes, ubicado en dos páginas.

Se habló de una buena novedad en Estados Unidos, acerca de la baja en el índice de desocupados, pero a renglón inmediato también se advirtió que esto era probable se debiera a gente que «ya no se molesta en procurar un trabajo que no existe». Con semejante cuadro, lo que dejó la semana bursátil sonó a fantástico. Aumento más recatado en el Bovespa, con un 5,5%. Más arriba se colocó el Dow y un estupendo 7% de ganancia, pero el Merval los superó al alcanzar un 8% de rendimiento. Rendimientos que no se compadecen con el contexto en que siguieron los gobernantes y las economías.

Un período que sembró extrañeza, por evolucionar en medio del mismo desierto que lo venía condenando al devenir de las Bolsas. Salvo que el «cuero» de los mercados ya estén curtidos de tanta noticia contradictoria, como para caminar tipo «salamandra» arriba de las brasas, las relaciones de la mejoría en la pasada semana fueron obras de una mentira, la que elevó los indicadores el lunes, seguida de una verdad -la reunión de bancos centrales, pero que de inmediato mereció observaciones razonables. Porque tratar de salvar a la banca no es lo mismo que arreglar a los países y las sociedades. Detrás de esto surgió George Soros como para que el cartón estuviera lleno. El final del ejercicio 2011 está muy cercano, se ven en consonancia esfuerzos de operadores que desean no llegar al final, con pesados saldos en negativo. Y como está visto que «todo vale», acaso en esta semana se descuelguen con cierta especie que favorezca otra levantada de los índices.

Por el momento diciembre les ha dado «el dulce», a tantas carteras plenas de tragos amargos. Vale.

Dejá tu comentario