1 de julio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Además de describir el solo desarrollo de junio en páginas previas, quisimos obtener una visión más amplia de lo que sucedió con el primer semestre. Y lo primero que nos saltó a la vista fue el notorio esquema pendular que acompañó al mercado local. Notables cambios de curso sin otro sentido que una especie de impulsos colectivos, alguien los llamaría "histeria", atados a un solo tipo de argumento, la evolución del dólar marginal, que sirvió para los saldos brillantes, como para los vuelcos arrasadores de precios. Al culminar enero, con el Merval subiendo más del 21 por ciento (y proviniendo de un diciembre 2012 que había casi salvado el año por sí mismo, con alza del 18 por ciento), habíamos titulado nuestro habitual "balance del mercado": "Se apartó del mundo, es bueno (puede ser malo)"...

Dos períodos exuberantes por demás, en propio microclima, al que febrero vino a "corregir" con descenso de casi el 12 por ciento. Al llegar a marzo, el tercer mes fue mitad para gozarlo y, la otra parte, para sufrirlo. Pero el saldo fue a favor y del casi 11 por ciento. Que se unió a lo de abril, donde el Merval batió su marca histórica -nominal- y derramó en las carteras un casi 14 por ciento.

El ingreso al quinto mes -mayo- siguió con el impulso, cuando en el día 7 tocó los 4.100 puntos en el intradiario, para cerrar en 4.066. Y ese resultó el punto donde se inició el vuelco, cerrando el mes con pérdida del 9,2 por ciento y viajando en medio de turbulencias en torno del mercado cambiario, como el anuncio oficial de instaurar los "bonos-dólar" (el CEDIN).

No existió meseta alguna, se desembocó en junio con una pendiente cada vez más vertical y que terminó con el Merval en un negativo de casi el 15%. Si tomamos los extremos, aquello del 7 de mayo y el cierre de junio, la rodada se llevó un 27% de la valuación de mercado de las carteras. Ergo, un feroz mordisco vendedor, que le rebanó casi la tercera parte en menos de dos meses. Y junio también constituye la baja considerable del poder de los negocios, que aterrizó en los 40 millones de pesos -por rueda- sin ser eficaz, para detener la hemorragia en las cotizaciones.

Un semestre a puro "golpe de mercado" en su mayor parte con saldos mensuales de dos dígitos, con uno u otro signo, constituyendo a la inversión bursátil casi en un juego de azar a ganar o perder mucho. (Delicado.)