1 de abril 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Nuestra historia financiera y bursátil puede que sea una de las más voluminosas, en cuanto a presentar situaciones que provocan el espasmo operativo en la comunidad inversora (en gran parte, más colocadora/jugadora, que de pura raza académica). Si en febrero el espasmo provino de todo el suceso sobre lo cambiario, seguido luego de un movimiento notorio sobre las tasas. Marzo, que tuvo el buen camino para las acciones de levantar el descenso del fatídico segundo mes, para reafirmar un buen trimestre se tuvo que ir en medio de heridos y contusos al por mayor, aledaño al segmento reducido de lo accionario: pegando de lleno en el de la "renta fija" (llámense, bonos y cupones).

Repasamos el resúmen de negocios, de jueves y viernes, y allí se encuentran $ 1.705 millones -realizados en tal tipo de títulos- mientras las "cauciones" treparon a notables $ 516 millones. Ya en el viernes, la "renta fija" consumió nada menos que $ 2.227 millones (más de $ 500 millones, sobre el jueves) y las "cauciones" (alguien en otro medio escribió, con liviandad que se llamaban así en la "jerga financiera". Como si la palabra "caución", fuera una especie de lunfardo bursátil), realizaron menos que el jueves, $ 366 millones. Para lo que es la Bolsa, sumas importantes y hay que suponer los montos que se movieron en el mercado mayorista de títulos públicos: el "MAE". Todo lo que rodea, lo que constituye una página del 2014 que engrosa el capítulo de los grandes chascos que se devoraron los participantes, tiene indudables vericuetos y zonas oscuras que se llegarán a saber con los años. Como el drástico cambio de un índice de "PBI" que era casi cantado por otro que calza justo en el límite, para que el país no abone un cupón. Si falta algo más pues que para un exfuncionario -Guillermo Nielsen- habrá que esperar en cuánto se ubica la revisión final: porque en el 3%, o inclusive debajo, igualmente habrá que afrontar el pago que generó semejante desastre en la cotización de los "cupones" (un 54%, más en torno del 30% la caída de bonos en moneda extranjera). A nuestra actual CNV, que se ha mostrado presta para investigar cierto tipo de movimientos (como los de YPF, al momento de tomar Repsol) y buscar ciertos desvíos punibles, pues le quedará la misión de tomar y procesar toda la información de los días clave en éstas operaciones con cupones y bonos. Seguramente, existió una gran masa perdedora, pero también un núcleo gabador que pudo moverse con cierta precisión informática. ¿O no?

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