9 de junio 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

...Y continúa una novela de terror que se inició junto con la crisis y todavía va sumando "cadáveres" tras cada capítulo. Ahora es nada menos que el segundo banco de los Estados Unidos, el Bank of Aerica el que -siguiendo el camino de otros delincuentes financieros- se allanaría sin protestar a los cargos que le han formulado, ergo, se declara culpable sin miramientos (y sin poseer argumentos que pudieran ser atenuantes para quedar menos descubierto ante la sociedad global). En su caso, la multa alcanzará unos 12.000 millones de dólares -menudo número que estarían dispuesto a abonar sin oponerse- y a través de pruebas que lo incriminan en el "manejo de hipotecas" y todas las derivaciones implícitas que diero origen al descalabro de la crisis bancaria, impregnando todas las economías del mundo.

Las autoridades se ve que también han entrado por la fácil resolución de aplicar fuertes sumas de penalidades, esperad que los bancos se allanen de inmediato y dentro del "arreglo" posiblemente esté entendido que la entidad continuará su vida, sus negocios, con los mismos directivos y sin que nadie corra riesgo de ir a juicio para marchar preso...

Para hacer más digerible el mecanismo que se ha tomado como fórmula única pues que se menciona un destino del dinero de la más noble especie. No todo, pero unos 5.000 millones de dólare irían a ayudar a personas que se han visto devastadas (¿y el deterioro anímico cómo se lo compensa?) por las ejecuciones y embargos de sus viviendas. Inclusive, destinado a otras actividades de índole social (como eliminación de plagas en ciertas zonas, lo que constituye todo un contraste porque los que aportan el dinero -los bancos acusados- resultan la verdadera "plaga" a tener que haber eliminado de la vida de las sociedades).

Como los casos de acusación-multas-allanarse-pago, se han vuelto una períódica novedad (y esto es una habitualidad) de la impresión que no se toma la real magnitud de la práctica instaurada. Que siembra sólo descrédito para quién siendo -todavía lo es- el principal país y economía del mundo, dejan de lado los castigos ejemplares, conviniendo en que los desastres causados se arreglen mediante pagos. Y sin sacudir el árbol bancario, de los numerosos frutos podridos (que siguen colgando desde el comienzo de la crisis) Y que resultan el ejemplo inverso para la comunidad financiera: "cometan todo tipo de fraudes, que esto se arregla fácil..."

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