11 de agosto 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Tras los acuerdos con China, que significan mucho más que suponer inversiones, ahora la Argentina toma una actitud hacia Rusia que tras lo que aparece como una oportunidad para hacer negocios (ya que buena parte de países de gran poder económico han bloqueado lazos con Rusia) es también otro paso en una nueva dirección de política exterior. Y, en coincidencia con esto, hubo nuevos fallos y "amenazas del juez Griesa que abren la brecha del todo para el arreglo con los fondos. Sin dejar de lado la intención de querer ir hacia el Tribunal de La Haya, en plena crítica sobre las decisiones judiciales de los Estados Unidos. Esto último, tal se ha apuntado, más mediático que realista a sabiendas de que el país del Norte no reconoce la actuación del otro tribunal.

Prologo para decir que el mercado bursátil local se ha mantenido en una posición de clima casi normal, mechando bajas con alzas, utilizando las estrategias clásicas si escasea la demanda y no deja de asombrar que pueda fijar su camino -siendo el riesgo puro- por una senda paralela a los acontecimientos que son ciertamente delicados. De gravedad inmedita y que pueden llevar a un cambio de alineamiento político del país, el hecho consecuente supremo, más allá de los grandes ruidos generados por las controversias de pagos de bonistas. Si es que una decisión arrastró a la otra, no puede saberse desde el llano. Y si los fallos contrarios en los Estados Unidos dispararon los acercamientos a los más poderosos oponentes de este país importa poco ante el hecho concreto y a la vista.

Volviendo al mercado, no se establece que todo lo que referimos sobre lo que sucede más allá de los bonistas, entre en la consideración de los operadores. Para hacer todavía más turbia la trama, tampoco puede saberse cuál es el "mix" entre los componentes de la demanda. Hasta dónde hay actitudes de simples operadores-inversores, sumando a las fuerzas que poseen un fuerte color a carteras oficiales (o a las llamadas "amigas"). En la última semana se advirtió cierto declinar del poder comprador, lo que habilitó a la estrategia de cerrar las compuertas del lado vendedor. Acomodando en buena medida la paridad de las fuerzas, retrocediendo en las ventas a medida que se adelgaza la asimilación. Todo colaborando para mostrar una suerte de planicie, rodeada de ciertos peligrosos abismos del contexto. Puede decirse que la Bolsa no refleja lo que sucede, trata de "adelantarse" a algo mejor. ¿Será?.

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