13 de agosto 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

No hay modo de alejarse -aunque sea un poco- del ya tan trillado asunto de los bonistas, Griesa, Argentina, porque no pasa casi jornada donde surja alguien arrojando sobre el escenario de la contienda una nueva idea. Que se presenta con ropaje de exitosa -tal como corresponde por parte de sus creadores- y hasta viéndose giros inesperados, el último de los cuales resulta: banqueros que, cargados de emisiones de bonos argentinos, han hecho los cálculos sobre que es mejor arremangarse y colaborar (actitud poco frecuente de la banca) sin que nadie se lo exija. Porque si alguno nos quiere mencionar que muchas veces los bancos han colaborado (por caso, al tomar papeles de deuda) le replicamos que, en casi todos los casos fueron bajo la presión de autoridades económicas, no de modo voluntario.

La nueva fórmula posee dos pliegues, porque la aparente caridad de los "bancos extranjeros" ya tieen los límites demarcados, según leímos, serían unos u$s 400 millones de su propio bolsillo (¿y el resto, para arribar al menos a los u$s 1.200 millones) pues aquí surge lo más ingenioso y digno de la mente "hábil" de un banquero. Se dice que ellos le prestarían a empresarios argentinos, la franja restante y así, todos felices y asunto arreglado...

Pero, pensamos, como están las cosas en nuestro medio hay que tener mucha "guapeza" de los empresarios para asumir esos préstamos, que cargarán sus pasivos y vendrán con condiciones de devolució y plazos. Viendo al menos los balances de las empresas cotizantes en Bolsa, aún asumiendo que por fuera del circuito están buena parte de las más poderosas. ¿quienes están en condiciones y poseen espaldas para asumir deuda en dólares, que ni siquiera será para mejorar su estructura?...

Con el pensamiento de un "bribón" -hay muchos- la salida práctica podría ser que después los préstamos quedarán pedaleando en el aire (utilizando diversas excusas "a la Argentina", desde los deudores). Por supuesto que ésto es altamente improbable (ya no utilizamos -hace mucho- la palabra "imposible", para situaciones locales). El fondo de la cuestión es destacar el modo en que los banquerosprotegen sus intereses haciendo que el mayor esfuerzo lo hagan otros -empresarios locales- y a los que les harían un "préstamo" en dólares. Situación delicada, imaginamos que tendrá que ser sumamente analizada por los directivos locales y donde ya hubo uno que apenas se estiró a poner u$s 1 millón, tan solo. Esto, en algún momento futuro, merecerá una película. ¿O no?

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