29 de agosto 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

La columna de hoy, resulta "segunda parte" de la publicada el jueves. Sabemos que el diario -en su versión papel- alcanzó un recorrido limitado, si bien los que ingresan a Ámbito.com pudieren obtener el contenido. Que estuvo basado en la primera nota -de nuestro colega Carlos Burgueño- referida a que la Argentina había encontrado un par de notables aliados, en su batalla contra los fondos "buitre". Cuando vimos que uno era George Soros -veterano agresor de monedas, tanto o más buitre, que los mismos buitres- supimos lo que es dable imaginar que litigaba contra el "Bony", para cobrar sus bonos, sin importarle si la posición argentina era la justa y merecedora de apoyos. El otro personaje, aparecía como mucho menos mediático, con corta historia y aunque en Wall Street lo tienen como especie de "super-héroe".

Y su perfil tendía a querer indicar una imagen, que ciertos pasos dados por sus fondos: desvirtuaban. Dijimos en la nota, que más bien sugería ser una más moderna ave rapaz, familiar de los buitres. Por una parte, se mencionaba que Kyle Bass multimillonario, había calificado duramente a los "buitres" (los llamó: "operadores al margen del capitalismo, que le hacen muy mal a Wall Street"). Pero, si bien esto resultaba un buen punto a favor. Dos intervenciones en mercados nos mostraban otra faceta. A) Si bien litigó también contra el "Bony", su tenencia de bonos argentinos -unos u$s 2.000 millones, dicen- se armó durante una zona de botorias bajas, de 2012/2013. B) Peor que eso, fue el que compró papeles de Grecia cuando el país estaba en llamas y, después, se hizo de regias ganancias.

Tras ello, apareció una segunda nota de Burgueño y con ello el panorama se aclaró totalmente: el supuesto "aliado" de Argentina no solamente que es de las peores aves de rapiña, sino que no tiene ningún problema en fingir principios que no posee en absoluto. Allí se develó que su fondo le pedía a nuestro país: "devaluación y negociar con los buitres". Prueba de que es pariente directo de aquéllos, es que en ningún momento el informe los llama: "buitres". Y el título, del informe que envió a todos sus seguidores, era imperativo y hasta inaceptable, diciendo: "Lo que Kirchner debería hacer". Será porque son muchas décadas conociendo y hasta olfateando bribones de tal calibre, nos sentimos satisfechos de haber sospechado del tal "aliado" simulado. Y velozmente se comprobó que el Kyle Bass está para "cualquier negocio", sin hacerle asco a nada. Con semejantes "aliados"... hmmm.

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