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Cupones bursátiles
Nada es cierto, ni es pariente de Carnegie ni la firma del pagaré es auténtica. Por último la señora Chadwick pidió al abogado que la acompañara a contratar para ella una caja de seguridad en la que pudiera guardar el pagaré y otras cosas de valor que anteriormente le había dado Andrew Carnegie.
Tal y como ella había planeado, y conocedora del ser humano, el abogado no permaneció callado y rápidamente corrió la voz de su presunta identidad por todos los bancos de Ohio, que empezaron a ofrecerle a Cassie sus servicios.
Durante los ocho años posteriores, pidió préstamos y falsificó la firma de Carnegie como avalista, hasta llegar a acumular una deuda de unos 15 millones de dólares. Los bancos suponían que Carnegie se haría cargo de todas estas deudas, su firma garantizaba las operaciones.
El engaño se destapó en noviembre de 1904. Un banco de Boston, demandó a Cassie al ascender los préstamos (impagos) a una suma de 5 millones de dólares. Entonces se descubrió la falsedad de las firmas.
Andrew Carnegie negó todo conocimiento del asunto, manifestó no tener ni idea de quien era esa mujer y que no había firmado ninguno de esos documentos. El esposo se desentendió de todo y se retiró a Europa.
Cassie huyó a Nueva York, donde la policía la detuvo en un hotel de baja categoría. En el momento de su captura llevaba un cinturón con cien mil dólares en efectivo.
El juicio se convirtió en un asunto de interés nacional, toda América estaba ávida por contemplar a la mujer que había estafado a los banqueros más prestigiosos del país.
Cassie fue condenada a 14 años de prisión y una multa de 70.000 dólares por conspiración contra el gobierno, amparándose en que uno de los bancos estafados, el Citizen's National Bank, era de titularidad federal y parte del gobierno.
En 1906 entró en la cárcel de Columbus, en la que moriría un par de años después.
La Mansión Chadwick de Cleveland, se convirtió en una atracción turística.

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