18 de abril 2016 - 00:00

Cupones bursátiles

 Al desarrollarse nuevas tecnologías para solidificar el aceite de ballena, las empresas se unen en la Reserva Común de Aceite de Ballena, y así regulan la distribución de esta nueva materia prima tan importante. Es la primera vez que trabajan juntas varias de las empresas que más tarde conformarían Unilever. La Primera Guerra Mundial tuvo un gran impacto, al aumentar la demanda de jabón y de margarina, y por la intervención de los gobiernos británico y alemán, los que en definitiva ponen la industria de aceites y grasas bajo su control en 1910. En 1914, año en que estalla la guerra, las compañías controladas por Lever Hermanos producen aproximadamente 135.000 toneladas de jabón por año, mientras que en Holanda tanto Jurgens como Van den Bergh han adquirido varios negocios más pequeños y cada una también controla siete fábricas de margarina en Alemania.

En 1917 Lever Hermanos adquiere Pears Soap, una empresa fundada en 1789, y Jurgens forma una alianza con Kellogg's como paso previo a su expansión en América del Norte. Más o menos en la misma época, tanto Jurgens como Van den Bergh establecen fábricas en Inglaterra, y una de ellas, ubicada en Purfleet, Essex, sigue produciendo margarina hasta hoy. Lever Hermanos también se expande hacia el mercado de margarina con el lanzamiento de Planters, aumenta sus operaciones en Sudáfrica y su negocio en Estados Unidos comienza a generar ganancias.

"Para fines de la década, las alianzas llegan a su culminación y comienza la historia oficial de Unilever. Primero, Jurgens y Van den Bergh se unen para crear Margarine Unie. Dos años más tarde -el 2 de septiembre de 1929- en una de las fusiones más grandes de la época: Margarine Unie se une a Lever Hermanos para formar Unilever". La década de 1930 resulta muy dura, comienza con la Gran Depresión y termina con una nueva guerra mundial. Las complejas condiciones de la época hacen que la nueva compañía integrada sienta una necesidad aún más apremiante de racionalizarse. Por lo tanto, en el Reino Unido, Unilever redujo sus 50 compañías productoras de jabones para concentrarse en menos marcas, mientras que en Europa continental los gobiernos protegen la producción local de manteca a través de impuestos, tarifas aduaneras y límites a la producción. Mañana continuamos.

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