27 de marzo 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

Henry Blodget - 2a parte - Concretamente el fraude consistió en "impulsar" determinadas acciones en Bolsa y cobrar abultadas comisiones a cambio. Blodget fue condenado. Los tribunales esta-dounidenses dictaron sentencia por uso de información privilegiada (invertía en empresas que cubría como analista) e inflar los precios a sabiendas de que estaban mal. Supuso el punto final de su carrera como analista de mercados pero a la vez el principio de su exitosa carrera como editor de medios.

Algunos años más tarde, Blodget se convirtió en una de las voces más críticas de Google, precisamente, uno de los enemigos más directos de Amazon.com. Ya desde su nueva etapa como columnista en 2004, desde su influyente blog, Slate.com y antes de establecerse por cuenta propia, Blodget calificaba la salida a Bolsa de Google como "una apuesta de casino, no una inversión, solamente una pérdida de tiempo y dinero. Este pronóstico ha sido otro de su grandes errores, aunque por otro lado, quizá le haya servido para granjearse las simpatías y complicidad de gente como Bezos, el mandamás de Amazon, con quien hizo otros negocios como Business Insider. Estos dos viejos conocidos cimentaron su amistad.

Jeff Bezos, fundador y principal accionista de Amazon.com, lideró sucesivas rondas de financiación hasta la entrada a finales de 2014 de Axel Springer, que compró el 9% de su capital.

Como nota si se quiere de cierto color, Henry cuenta una experiencia que le tocó vivir en "carne propia" y tiene que ver con las "burbujas"

El desafortunado Blodget cuenta cómo, tras años de negarse a comprar casa y ver cómo su vecino se hacía una piscina con la ampliación de la hipoteca, finalmente adquirió en 2007 una vivienda que supo valer al poco tiempo menos que el crédito. Y confecciona, también, una curiosa lista sobre las personas que lo asesoraron mal antes de hacer la compra. Para rematar que nadie le obligó ni lo engañó abiertamente, aunque todos tenían su parte de responsabilidad. Sus conclusiones no son demasiado originales. Apunta que las burbujas son inherentes al capitalismo, que todo el mundo tiene la culpa de ellas y que la de 2000 y 2008 son dos episodios de la gigantesca burbuja crediticia iniciada en los 90. Una especie de fatalismo ventajero que lo culpa de la compra fallida pero soslaya las recomendaciones engañosas.

Concretamente y como decía el inversor Benjamin Graham, de las crisis "aprenderemos muchísimo a corto plazo, y absolutamente nada a largo plazo".

Dejá tu comentario