26 de mayo 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

James "Jim" Jannard - 2a parte - Sentadas las bases de Oakley, la empresa comienza a diversificar, y es en el rubro de la óptica donde dará el despegue definitivo: Jannard desarrolla productos originales en el ámbito del deporte profesional, con anteojos para el mundo del motociclismo, la natación y posteriormente el ciclismo. Se lo puede considerar como el inventor de los lentes de protección para sol aplicado al deporte, con materiales que llegan a niveles de seguridad, protección y definición máximos.

A partir de ahí, independientemente de los gustos distintivos de sus creaciones, muy influenciadas por la ciencia ficción y la estética militar, en 20 años fue capaz de formar un equipo que registra más de 600 patentes, casi todas aplicadas a materiales relacionados con la óptica.

Jannard construyó un imperio mundial y una sede corporativa donde hace realidad el sueño que siempre había estado en sus pensamientos, crear una empresa radical en todo, puramente a su imagen y semejanza, un centro de producción e innovación en California.

Ya por esos tiempos se sabe de su actitud reconcentrada y a pesar de que ya es multimillonario, realiza todo tipo de tretas para esquivar la lista Forbes de los más ricos de Estados Unidos y el mundo.

Todas sus millonarias donaciones para programas de caridad, las realiza de forma anónima.

El hombre orquesta

Por si no tuviera bastante con el diseño, en los últimos tiempos de la empresa Jannard también dirige y fotografía las campañas de publicidad de Oakley, alimentando una pasión que tiene desde niño: las cámaras, tanto de cine como de fotografía, de las que ya es un afanoso coleccionista.

Llegan los inicios del siglo XXI, y con el comienzo de siglo llega el "boom" de Internet, y con esta posibilidad y en secreto, comienza a poner los pilares para un proyecto que considera vital y según sus propias palabras, "demostrarme a mi mismo y a mi esposa que soy capaz de volver a crear una empresa de éxito mundial empezando de cero". Bueno de cero, es una forma de decir, porque cuenta en esos momentos, con los casi 3.000 millones de patrimonio que tiene estimados en su cuenta corriente.

Jim Jannard, pasados los 50, tiene la firme decisión de cumplir un sueño que seguramente ha ido alimentando a lo largo de su extensa y exitosa carrera: encontrar un heredero del "celuloide", compañero inseparable del mundo del cine durante más de 100 años. El lunes continuamos.

Dejá tu comentario