"Siria responderá a la agresión israelí, pero elegirá el momento para hacerlo. Esto no podrá ser inmediato ya que Israel está en estado de alerta", sostuvieron fuentes de Damasco, y enfatizaron: "Esperaremos, pero responderemos".
El operativo lanzado entre la noche del sábado y el domingo contra el centro de investigación militar ubicado al norte de Damasco provocó la muerte de al menos 42 soldados, mientras otros 100 permanecían desaparecidos, informó ayer el ONDH. Aunque su autoría no fue reconocida públicamente, los rumores indican que Israel buscaba destruir una carga de misiles iraníes destinados a la milicia libanesa Hizbulá, que se ha involucrado en el conflicto para defender al Gobierno de Bashar al Asad.
"Cuando ocurrió la explosión sentí como si fuera un terremoto y después apareció un hongo gigante dorado de fuego. Esto prueba que Israel utilizó munición de uranio empobrecido", afirmaron fuentes castrenses sirias.
El uranio empobrecido es un subproducto de la preparación de uranio enriquecido para reactores nucleares. Es mucho más denso que el acero, por lo que aumenta el alcance y la potencia de los proyectiles y atraviesa mejor los blindajes de vehículos y búnkeres.
Los países que lo emplean admiten que es tóxico, pero niegan que sea radiactivo. Autoridades de áreas donde fue utilizado indicaron un incremento posterior en las malformaciones neonatales, y en EE.UU. veteranos de guerra pidieron resarcimiento por supuestos efectos perniciosos de la exposición a la sustancia.
La fuente militar señaló que el ataque destruyó "varias fábricas y edificios civiles" y que "el blanco era un simple almacén de armas convencionales". "No había ningún equipo de valor en este lugar. Había sido retirado después del ataque anterior a esta instalación. Las pérdidas militares de este ataque son nimias", aseguró el militar a medios internacionales.
| Agencias ANSA, Reuters y AFP |


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