Debilitado, Moyano amenaza con paro nacional de basura

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Hugo Moyano decidirá hoy sobre el posible lanzamiento de un paro nacional de la recolección de basura ante la falta de avances en la negociación con las autoridades de Quilmes por los servicios en ese municipio. La cúpula del gremio se reunió ayer y acordó nacionalizar la medida de fuerza, que en la comuna cumplió su cuarto día consecutivo de huelga y campamento frente a la intendencia, en caso de no haber novedades sobre el futuro laboral de unos 200 empleados del barrido manual.

La federación de Camioneros resolvió también plantear una posible marcha a la sede de la gobernación bonaerense y hasta a la Plaza de Mayo. Con ese debate zanjado, la eventual nacionalización de la medida de fuerza dependerá de la decisión personal de Moyano tras su análisis de las tratativas con la gestión del intendente Francisco «Barba» Gutiérrez.

Se trata del mismo conflicto que se registró dos meses atrás por la caducidad del contrato de recolección que tenía la empresa Covelia y frente a las iniciativas del jefe comunal -dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica- de avanzar hacia una posible municipalización del servicio. En aquella oportunidad Gutiérrez obtuvo una autorización del Concejo Deliberante para prorrogarle por tres meses el contrato a la firma bajo una modalidad de excepción.

Este miércoles, la comuna abrió el sobre con la oferta económica del proceso de licitación y el único oferente fue Covelia, que pautó para la prestación del servicio un valor de poco más de 11 millones de pesos contra los $ 6,2 millones que alegó estar en condiciones de afrontar el municipio.

Mediante un comunicado, el gremio advirtió que «no tolerará que se produzca un solo despido» y adelantó la posibilidad de llevar adelante las movilizaciones. En el mismo escrito, que firmaron el secretario adjunto, Pablo Moyano (hijo de Hugo) y Marcelo Aparicio, se advirtió sobre «las alternativas de nacionalización de la medida en la rama barrido manual y recolección de residuos» frente a la falta de avances en la negociación.

«Hay 200 trabajadores de barrido manual afectados y con riesgo serio de perder el empleo a partir de que el nuevo proceso licitatorio en el municipio no los contempla», señala el comunicado. La virulencia del conflicto levantó suspicacias ante la posibilidad de que fuera un coletazo de la interna de la CGT. Es que la UOM, con su secretario general, Antonio Caló, a la cabeza, está en carrera para quedarse con la jefatura de una futura central obrera, rival de la de Moyano y cercana al oficialismo.

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