3 de febrero 2022 - 00:00

Decepcionado con la experiencia de ultraderecha, el mercado financiero le pone una ficha a Lula 2.0

San Pablo - Dos de los principales fondos de inversión internacionales conducidos por brasileños consideran que la perspectiva económica mejoraría en caso de que Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, venza a Jair Bolsonaro en las elecciones de octubre.

Los fondos SPX y Verde Asset Management detectaron que la caída del dólar y el aumento del volumen de inversión en la Bolsa de San Pablo tienen que ver con la posibilidad de una mejor perspectiva para la inversión extranjera en un eventual gobierno de Lula, favorito según las encuestas.

“Pueden decir lo que quieran, pero en el exterior Lula es un éxito. Yo siempre aclaro que no soy del Partido de los Trabajadores (PT) porque no voto más en Brasil”, dijo Rogerio Xavier, socio fundador del fondo de inversiones SPX con sede en Londres, durante un evento para inversores organizado por el banco Credit Suisse.

Inversiones

En enero, el flujo extranjero hacia la bolsa paulista, la mayor plaza financiera latinoamericana, fue de 5.700 millones de dólares, el mayor valor desde diciembre de 2020.

“Quiero que Brasil siga el camino de la prosperidad, del empleo y del ingreso, pero no maten al mensajero: en el exterior, gusta más Lula que Bolsonaro”, afirmó Xavier.

El dueño del fondo SPX dijo que la confianza en un posible regreso del líder de la izquierda radica en que está realizando señales al centro y al centroderecha, en alusión a las negociaciones que pueden colocar como candidato a vicepresidente al exgobernador paulista Geraldo Alckmin, conservador y exdirigente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

En enero, el dólar en Brasil cayó 5% y terminó cotizado por debajo de los 5,30 reales luego de haber cerrado 2021 a 5,57 reales.

Previsión

En el mismo evento, el CEO del fondo Verde Asset, Luiz Stulhberger, dijo que en los mercados internacionales existe la sensación de victoria de Lula, pero que el escenario es que no debería ocurrir una “radicalización” de la política económica.

Tras vencer en 2002 las elecciones por primera vez, el líder del PT realizó una carta al pueblo brasileño prometiendo que iba a mantener los principios de la macroeconomía y que sus intervenciones iban a ser graduales, al punto que su gestión fue el período de mayor prosperidad de la historia del país, con más de 36 millones de personas saliendo de la pobreza extrema y la creación de más de 10 millones de puestos de trabajo registrados.

Historia reciente

Lula dejó la presidencia el 31 de diciembre de 2010 con el 87% de imagen positiva en las encuestas, pero su popularidad fue afectada desde 2014 con la operación “Lava Jato” y el inicio de la crisis del precio de las materias primas que afectaron al gobierno de Dilma Rousseff, finalmente destituida en 2016.

El expresidente fue detenido y condenado por corrupción por el exjuez y actual candidato presidencial Sergio Moro, con lo cual quedó fuera de la competencia electoral de 2018, cuando ganó Bolsonaro, pero la Justicia terminó exonerándolo de los cargos y señalando abusos de la investigación.

El ex líder metalúrgico dio señales de querer buscar mayoría en el Congreso para, en caso de ser electo, anular la reforma laboral aprobada en 2018 por el expresidente Michel Temer, que legalizó el trabajo temporario y la “uberización” del mercado.

Según dijo Joelson Sampaio, profesor de Finanzas de la Universidad de la Fundación Getulio Vargas, la llegada de capitales extranjeros en la bolsa y la consiguiente caída del valor del dólar tiene que ver más con el aumento de la tasa de interés de la economía brasileña.

Brasil elevó a 9,25% la tasa anual de interés básica de la economía como una munición del Banco Central frente a la inflación de 10,06% registrada en 2021, la mayor de los últimos seis años.

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