2 de septiembre 2013 - 00:00

Decepcionante

Demasiado en juego para estar recién en la quinta fecha del torneo. Pero River llegaba al Nuevo Gasómetro habiendo perdido tiempo y puntos en este desprolijo receso.

Y perdió. Desde el primer minuto hasta el último del partido. Generando sólo dos opciones de gol: una a los 10 minutos, cuando le anularon a Mora un gol por tocar la pelota con la mano, y otra a los 4 minutos de tiempo adicional, cuando Carbonero la tiró a las nubes. Y consiguió dos goles en cinco partidos y apenas cuatro puntos sobre quince ¿Poco? ¡Poquísimo! ¡Nada!

-¡Basta por favor! ¡Jugamos como un equipo chico! ¡Nuestra figura es el arquero, no le hacemos un gol ni al arco iris y no somos capaces de meter al contrario en el arco ni tirando centros!

San Lorenzo en el primer tiempo nos pasó literalmente por encima. Tuvo seis opciones claras para convertir y si no lo consiguió fue fundamentalmente porque Barovero sacó todo y porque los delanteros no estaban afilados para definir.

-¡Fabbro tiene menos recorrido que el Pasaje Bollini! ¡Hay que moverse, muchachos, jugamos como clavados en el piso! Es cierto que la que tiene que correr es la pelota, pero para adelante. ¡Si los arcos estuviesen en los laterales hacemos diez goles por partido!

Los cambios fueron más de lo mismo, y a nadie se le cae una idea para hilvanar al menos una maniobra ofensiva.

-Traerlos a Gutiérrez y a Mora para que anden a los forcejeos y empujones de espaldas al arco es lo mismo que nada.

A los 13 minutos sobrevino la jugada polémica, con un penal de Vangioni no muy claro, pero aún siéndolo fue atajado lícitamente por Barovero.

-¿Qué cobrás, Herrera? ¡Un penal que vio tu sobrina y un adelantamiento que no vio ni tu vieja! ¡Déjense de joder, muchachos! Si se van a poner en exquisitos, hay dos invasiones de jugadores de San Lorenzo en la medialuna cuando se repite la ejecución del penal.

Sobre el final, un claro penal a Maidana que no se cobra nunca, es cierto, como tampoco se cobra ese supuesto "adelantamiento" de Barovero.

-Merecimos perder, pero no así. Y estamos jugando horrible. No me vengan con el casete del conformismo. Tres partidos perdidos sobre cinco y dos goles a favor no tienen nada que ver con River muchachos. ¡Así no!

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