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Decidió G-20 un histórico plan de ayuda por u$s 1,1 billón
Alegría en la previa a la foto oficial. Eso es lo que transmitieron Barack Obama, Silvio Berlusconi y Dimitri Medvédev.
u$s 100.000 millones adicionales para otros organismos multilaterales (como el BID y el Banco Mundial), en particular para ayudar a los países más pobres.
El comunicado de nueve páginas y 29 puntos que divulgaron ayer los líderes que se reunieron en esta ciudad detalla las distintas medidas que se definieron. Allí se aclara que la expansión fiscal comprometida por los principales países llega a los u$s 5 billones hasta fin del año próximo, «lo que generará un crecimiento del PBI mundial del 4%». «Estas acciones -se aclara- constituyen el estímulo fiscal y monetario para el sistema financiero más grande de estos tiempos».
Además de la enorme inyección de fondos comprometida, tanto por medidas fiscales como a través de ayuda a organismos multilaterales, se resolvieron una serie de puntos relacionados con las regulaciones financieras.
El primer aspecto pactado es la reforma del sistema bancario. Se apunta a regular el funcionamiento de los denominados fondos de cobertura (o «hedge funds»), que hasta ahora se mantenían ajenos a las regulaciones bancarias. Fue este factor lo que desató, en parte, la gran burbuja inmobiliaria a través de la colocación indiscriminada de hipotecas de alto riesgo («subprime»). Habrá un «superente» para regular el sistema financiero.
También se incluye fuerte presión internacional sobre los paraísos fiscales que figuren en la «lista negra» de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).
Éstos son los puntos principales incluidos en el comunicado que se conoció ayer después del mediodía al finalizar la cumbre del G-20:
Restaurar el crecimiento y el empleo
- Las medidas procuran alentar el crecimiento del 4% del PBI y salvar (o crear) millones de puestos de trabajo. «Existe un compromiso de llevar adelante el esfuerzo fiscal necesario para restablecer el crecimiento», se indicó.
- Los países se comprometieron a una expansión fiscal de cinco billones de dólares hasta fin de 2010.
- Habrá especial cuidado en evitar devaluaciones competitivas de las monedas, como también se promoverá un sistema monetario estable. Además, habrá apoyo para que el FMI lleve adelante una evaluación independiente de las economías de los países.
Mayor regulación y supervisión bancaria
- Se establece el nuevo Financial Stability Board (FSB), o «Consejo para la Estabilidad Financiera», que incluirá a los países del G-20 junto con España y la Comisión Europea.
- Las nuevas regulaciones se extenderán a todo el sistema financiero, incluyendo por primera vez a los «hedge funds».
- Se tomarán acciones contra las jurisdicciones que no cooperen, incluyendo a los paraísos fiscales. «La era del secreto bancario terminó», se señala en el comunicado.
- Se extenderá la regulación a las agencias de calificación crediticia para asegurar que están dentro del código de buenas prácticas, con especial cuidado en que no se produzcan «inaceptables conflictos de intereses».
Fortalecer las instituciones financieras globales
- Es imperativo para la recuperación económica mundial que los flujos de capitales sigan fluyendo hacia los mercados emergentes. Para ello, se sostiene, es necesario que se fortalezca a los organismos multilaterales, en particular el FMI. Con ese fin se acordó poner a disposición de los multilaterales un total de u$s 850.000 millones. El objetivo es ayudar a financiar políticas anticíclicas, recapitalización de bancos, infraestructura, comercio internacional, refinanciación de deuda y ayuda social.
- Para ello se resolvió una ampliación de fondos inmediata por u$s 250.000 millones, más otros u$s 500.000 millones a través del denominado «Nuevo Acuerdo de Préstamos». No se descarta, además, la posibilidad de recurrir a financiamiento del mercado, si fuera necesario.
- Habrá, además, un aumento de financiamiento de por lo menos u$s 100.000 millones para los bancos multilaterales, incluyendo a los países de menores ingresos.
- Se manifiesta conformidad, además, con la nueva línea de ayuda lanzada por el FMI, la Flexible Credit Line (FCL), y la mayor flexibilidad en las condiciones que se reclaman a cada país. México es el primer país que accedió a la FCL.
- En esta línea, se resolvió una nueva alocación de DEG (Derechos Especiales de Giro) por u$s 250.000 millones en la economía mundial para aumentar la liquidez global.
Reformas de los organismos multilaterales
- Para enero de 2011 debe estar implementado el nuevo esquema de cuotas y peso de cada uno de los países en el FMI, tal como había sido acordado en abril de 2008.
- También se producirán cambios en el esquema de gobierno del Banco Mundial, algo en lo que se avanzó en octubre de 2008. Deberían quedar definidos los cambios en la reunión de setiembre de 2010.
Promover el comercio global
- El comercio mundial está cayendo por primera vez en 25 años. Se combatirán las barreras que procuren restringir el comercio global.

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