18 de agosto 2014 - 00:00

Default e intranquilidad

Default e intranquilidad
Si algo se aprende en el mercado, es que nunca podemos estar tranquilos. Claro que esta intranquilidad no es la misma que puede tener una presidencia corrupta, amedrentada e indigestada con sus blasfemias ante la amenaza del desacato, asolada por fondos buitre dispuestos a gastar decenas de millones de dólares y aguardar años para sacar a la luz sus peores actos de corrupción. Aunque en el fondo el accionar de los "avechuchos" no sea más que un gigantesco "apriete" para cobrar su dinero (y finalizará apenas se les pague), si con esto logran mejorar la calidad republicana del país que sea, sinceramente nos cuesta criticar su accionar. En el comentario del miércoles citamos que la próxima presa de los "buitres" podría ser Dubái (país rico si los hay) pero no mencionamos que más lamentablemente (y dependiendo de lo que haga el Gobierno de Moscú) otra víctima podría ser Ucrania.

Pero así como tenemos gigantes "carroñeros" en el mundo de las finanzas, de la mano de la "social media" ha surgido otra fauna infinitamente más pequeña y agresiva, que también contribuye a eliminar "la basura" del sistema, dados los intereses y la ineficiencia -proverbial- de reguladores y auditores. En 2010 una ignota compañía de "research", "Muddy Waters" (en referencia al refrán chino de "atrapar un pez en aguas barrosas") publicó un informe acusando al gigante papelero Orient Paper de "desaparecer" u$s 28 millones. En unos días el papel se desplomó un 80% generando una pérdida para los controlantes de más de u$s 300 millones. Desde entonces Muddy Waters, Geoinvesting, Gotham City Research (que acaba de derrumbar a la española Gowex), etc., han realizado decenas de operaciones similares: identifican una cotizante aparentemente "sana" con números "truchos" o pésimas decisiones, promocionan por todos los medios estos hallazgos (blanqueando siempre su conflicto de interés por vender las acciones en descubierto) y aguardan a que los precios se desplomen un 40% o más.

Doloroso para unos, vergonzoso para otros, sano para el mercado y bueno para la sociedad. Cediendo un 0,3% al cerrar el viernes en 16.662,91 puntos, el Dow avanzó un 0,63% en la semana.

Dejá tu comentario