Define EE.UU. otro salvataje a bancos

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El Gobierno norteamericano comenzará en las próximas horas una serie de estudios en profundidad de los balances de los principales bancos norteamericanos para determinar de manera fehaciente cuál es el estado de los balances y las necesidades de capital. De estos denominados «test de estrés» surgirán los pasos a seguir, que van desde la estatización completa de algunas entidades (como Citigroup y Bank of America), parcial o sólo nuevos aportes de capital por parte del Tesoro norteamericano.
El viernes, voceros de la Casa Blanca salieron a aclarar que apoyaban la continuidad de las entidades en manos privadas. Robert Gibbs, vocero del presidente Barack Obama, explicó que «la administración continúa creyendo firmemente que la participación del sector privado en los bancos es la forma correcta de continuar». Pero pocos minutos después desde el Congreso norteamericano se oyeron voces favorables a una «reestatización temporal» de las entidades.
Fuentes del Gobierno aseguraron que el sistema financiero se encuentra «bien capitalizado», pero reconocieron que la preocupación es dejar claro que las entidades podrán atravesar incluso un agravamiento del clima económico.
Recién a partir de hoy, los ejecutivos de los principales bancos del país recibirán detalles del «test de estrés» que se efectuará sobre las entidades. Se desconoce, incluso, de qué manera el Tesoro norteamericano, a cargo de Tim Geithner, dispondrá una nueva ronda de capitalización.
Las acciones del Citi, ante esta ola de rumores y falta de definiciones, continuaron retrocediendo en picada (el 22% sólo el viernes) y cerraron por debajo de los u$s 2, cuando hace un año y medio valían más de u$s 50. El Citi y el Bank of America recibieron cada uno u$s 45.000 millones del Gobierno como aporte de capital, como también garantías contra la pérdida en los activos por las caídas de las hipotecas.
Una de las alternativas que se mencionan es que el Gobierno tome mayor control en las decisiones de estos bancos, en la medida en que deba seguir inyectando capital.
«Los precios en la acción del Citi y el BoFA nos dicen que el Gobierno los terminará nacionalizando», aseguró Lee Delaporte, director de research en Dreman Value Management.
Un paso de estas características, como el que el Gobierno ya efectuó sobre la aseguradora AIG o sobre las compañías hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, implica una pérdida prácticamente total para los accionistas. Esto explica por qué cayeron tanto las acciones de las entidades. Sin embargo, se estima que los bonistas seguirán cobrando. No obstante, los bonos de estas instituciones también sufrieron una fuerte caída ante el clima de incertidumbre y la falta de noticias del Gobierno.
Hasta ahora, el Tesoro
norteamericano inyectó u$s 235.000 millones en los bancos más grandes a través de la compra de acciones preferidas. De esta manera, procuró no diluir a los accionistas comunes.

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