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Defraudó reunión del G-7 (sólo promesas de apoyo)
Mario Draghi
«Los ministros y gobernadores revisaron la situación de la economía global y de los mercados financieros, y las respuestas que deben proporcionarse, en especial los progresos hacia una unión financiera y presupuestaria en Europa», dice el texto.
Además, «acordaron vigilar de cerca la evolución de la situación antes de la cumbre del G-20 en Los Cabos» (México), donde se reunirán los dirigentes de los países ricos y emergentes, el 18 y el 19 de junio.
Hoy se espera que el Banco Central Europeo, comandado por Mario Draghi, baje las tasas de interés un cuarto de punto, y la Comisión Europea presente finalmente su plan para enfrentar de manera organizada la crisis del sector bancario, cumpliendo un primer paso hacia la unión bancaria.
La Casa Blanca afirmó ayer que espera que la Unión Europea adopte «medidas rápidas» en las próximas semanas para luchar contra la crisis de la deuda en la zona euro, antes de la cumbre del G-20 en México. «Los dirigentes europeos parecen estar actuando con mayor premura y celebramos este hecho. Esperamos que se tomen medidas rápidas por parte de Europa en las próximas semanas» contra la crisis, dijo el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney. «Una acción para fortalecer el sistema bancario europeo será de especial importancia en este período de tiempo», agregó.
Tras la reunión telefónica del G-7, los ministros de Finanzas europeos del grupo prometieron responder «rápidamente» contra la crisis de la deuda que afecta al continente.
Carney habló un día antes de que la Comisión Europea entregue un nuevo plan para la banca, uno de los pilares para que la Unión Europea (UE) avance hacia una eurozona con una «integración bancaria». La última respuesta a la crisis de la deuda y a los problemas de la banca es integrar los sistemas bancarios nacionales en un intento por evitar la huida de los inversores o que la salida de los depósitos de un país, por ejemplo España, arrastre a todo el sistema.
Además, un responsable de un país del G-7 dijo que España estuvo «en el centro del debate», así como lo que «ocurrirá tras las elecciones (legislativas) griegas» del 17 de junio. La mayoría de los países se habían mostrado discretos antes de la reunión, y ni siquiera se sabía si habría al cabo de ella una declaración. Solamente el ministro canadiense, Jim Flaherty, explicó el lunes que la conferencia se centraría en la «verdadera preocupación» del momento: «Europa» y «la debilidad de algunos bancos».
Estados Unidos, que preside este año el G-7, había pedido a los europeos adoptar «otras medidas» para resolver la crisis, ya que «los mercados siguen siendo escépticos». «Esperamos que Europa actúe más rápidamente en las próximas semanas», para «reforzar el sistema bancario europeo», declaró un responsable del Tesoro estadounidense.
Los bancos españoles centraron todas las preocupaciones, mientras la Unión Europea no consigue ponerse de acuerdo para hacer frente a esta situación.
Agencias EFE, ANSA y AFP


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