6 de septiembre 2011 - 00:00

Déjà vu: Duhalde volvió con menú de denuncias de fraude

Eduardo Duhalde durante la conferencia en que denunció «un fraude escandaloso» a partir de la «manipulación informática» del escrutinio.
Eduardo Duhalde durante la conferencia en que denunció «un fraude escandaloso» a partir de la «manipulación informática» del escrutinio.
Eduardo Duhalde volvió ayer a la escena política con una denuncia contra el Gobierno de Cristina de Kirchner por un «fraude escandaloso» en las elecciones primarias, a partir de una supuesta «manipulación informática» durante el escrutinio provisorio.

El candidato del Frente Popular concentró su crítica contra la empresa que el Ministerio del Interior contrató para la carga de datos del escrutinio, Indra.

«La intención del Frente Popular es modificar para que esto no vuelva a suceder en las elecciones generales porque sería un escándalo», dijo el bonaerense, quien aclaró que no insistió en su reclamo porque el objetivo de las primarias es que sean una interna para los partidos.

Las principales irregularidades expuestas por el candidato presidencial y sus colaboradores se vincularon a la composición de los telegramas que llegaron de las escuelas, que tenían disidencias con los datos que se cargaron finalmente en la página oficial de las elecciones.

Puntualmente señaló que «hubo manipulación informática» por parte de la empresa encargada del escrutinio, que, según dijo, «viene denunciada por fraude en elecciones en Ecuador y Venezuela, justo los países amigos de la Argentina», ya que se puede realizar una «modificación automática de los porcentajes como se desee».

La empresa Indra hizo un descargo ante la denuncia en la cual expresa que «la compañía realiza todas las elecciones con total transparencia. No está afrontando, ni ha afrontado en el pasado, causa alguna o cuestionamiento por procesos electorales realizados en ningún país. El proceso eleccionario del 14 de agosto se ha realizado con total y absoluta transparencia, con veedores y fiscales de todos los partidos políticos. El resultado del escrutinio definitivo realizado por la Justicia Electoral ha confirmado los datos obtenidos en el recuento provisional de resultados». Sobre los argumentos de Duhalde, afirmó que «en el proceso de carga, el sistema no permite ingresar más votos de los que marca el padrón electoral habilitado en cada mesa. En el caso de que el sistema detecte una incongruencia de este tipo, esos telegramas pasan a mesa de incidencias definitivas y no se contabilizan en el recuento provisional de resultados».

«Éstas son las primeras elecciones controladas por el Estado y hubo un fraude escandaloso. Le vamos a pedir al Gobierno nacional, por intermedio de la Justicia federal, una serie de medidas y se las vamos a enviar también a la presidenta de la Nación», remarcó Duhalde.

En ese sentido, dijo que no discute que Cristina de Kirchner «ha tenido una buena elección», aunque destacó que no sabe «si tuvo 6, 7 u 8 millones de votos», antes de aclarar que, según sus fiscales, el porcentaje del oficialismo rondó entre el 38 y el 42 por ciento.

Por eso recordó que el mismo domingo 14, antes de las 18, cuando terminó el acto electoral, su jefe de campaña, Carlos Brown, hizo una «observación seria cuando empezó a circular la versión de que el Gobierno llegaba a los 50 puntos porcentuales».

«Les convenía que no hubiera un segundo festejando», resumió Duhalde para justificar el supuesto objetivo del oficialismo.

En blanco

También destacó como aliciente el gran porcentaje de votos en blanco que se registró en la elección, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, donde se registró el 67 por ciento del total de esos sobres vacíos, lo que calificó como «un absurdo».

«Uno de los principales errores fue que las diferencias que había entre los electores que emitieron sus votos y los sufragios totales se sumaban a los votos en blanco», explicó Marcos Vicentín, líder del equipo que tuvo a su cargo el análisis de cada uno de los telegramas. Duhalde afirmó que el 40 por ciento de las mesas de la provincia de Buenos Aires fue recurrido por presentar algún error, pero que la Justicia se negó a abrirlas cuando lo solicitaron durante el recuento definitivo.

«Una de las más altas autoridades de la Justicia Electoral me dijo que no se abren porque hay que anular la elección», afirmó el expresidente con la reserva de nombre del caso.

La denuncia de Duhalde contra la empresa Indra no sólo se vinculó a las elecciones de Ecuador y Venezuela, sino también a causas como el enriquecimiento ilícito del exsecretario de Transporte kirchnerista Ricardo Jaime.

Esta empresa también estuvo a cargo del sistema de tarjetas SUBE, anunciado en junio de 2009 por la presidente Cristina de Kirchner ante la falta de monedas para los usuarios.

Según explicó el dirigente bonaerense, Indra fue contratada por el Gobierno nacional mediante «adjudicación directa» para realizar el recuento de votos de las primarias, la primera vuelta de las elecciones generales y un eventual balotaje por 134.420.000 pesos.

En la decisión administrativa 225 del 18 de mayo pasado, con las firmas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, se favoreció a esta empresa por «resultar su oferta admisible y conveniente».

«Queremos que la adjudicación sea por licitación. Le queremos decir a la gente que no baje los brazos; tiene que ir a votar más que antes», concluyó Duhalde.

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