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Déjà vu: López Obrador denuncia que Peña Nieto cometió fraude
La mayoría de los diarios de México mostró satisfacción con el resultado, entre ellos El Universal, el de mayor influencia.
Peña Nieto, un telegénico abogado de 45 años, se impuso con el 38.02% de los votos, mientras que López Obrador sumó el 31.73% de los sufragios. Josefina Vázquez Mota, la candidata del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), cosechó apenas un 25.45%, tras una desastrosa campaña.
Impugnación
Anoche, cuando las actas estaban contabilizadas casi en su totalidad, el líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD) señaló que impugnará los comicios. «»Ganamos con amplio margen, no podemos aceptar un resultado fraudulento. Estoy tranquilo, sé mi responsabilidad histórica y actuaré en consecuencia», dijo López Obrador, quien afirmó que esperará hasta el final del cómputo oficial de votos, mañana, para pronunciarse nuevamente.
«Adelanto que la elección presidencial, la elección en general, a todas luces fue inequitativa y plagada de irregularidades», insistió en conferencia de prensa. «Se votó por él (Peña Nieto) para mantener el régimen de corrupción», expuso el candidato. Tras las elecciones de 2006, López Obrador tendió un campamento gigante en las principales arterias de la capital, luego de haber sido supuestamente derrotado por apenas medio punto por el actual presidente, Felipe Calderón, en un escenario algo parecido al actual en cuanto a que las encuestas afirmaban que el conservador iba a alzarse con el triunfo por un margen mucho más amplio al que finalmente obtuvo.
Ayer, también en diálogo con la prensa, Peña Nieto había afirmado que «no hay un regreso al pasado. Este PRI que llega al Gobierno ha mostrado su convicción democrática». «El PRI ha demostrado que cree en la democracia y que en el ejercicio de esa democracia podemos tener los resultados de manera eficaz», subrayó.
Prioridad
Tras reiterar que mantendrá la estrategia de Calderón de usar la fuerza militar contra el narcotráfico y dar prioridad a la captura de los capos, en un marco de violencia que ha dejado más de 50.000 muertos, el dirigente priista señaló que le dará un nuevo enfoque que permita reducir asesinatos y secuestros rápidamente. «Tengo muy claro que la sociedad espera resultados inmediatos en corto plazo como una baja en los índices de criminalidad y secuestros».
Peña Nieto asumiría el 1 de diciembre como mandatario de un país que presenta enormes y crecientes problemas sociales.
Además de una debilidad laboral, donde según cifras oficiales el 70% de la Población Económicamente Activa (PEA), de 46 millones de mexicanos, sobrevive en la economía informal y en el desempleo abierto, a causa de una política económica muy dependiente de la de Estados Unidos, que en los últimos años desgastó el mercado interno y ralentizó al extremo la producción.
El PRI, formación que gobernó México por 71 años ininterrumpidos desde 1939 hasta 2000, cuando fue derrotado en las urnas por el conservador PAN, volverá a ocupar la residencia oficial de Los Pinos no sólo con la precariedad del mercado laboral, sino con inflación del 4,3%, la caída de los precios internacionales del petróleo y la depreciación del tipo de cambio del peso frente al dólar estadounidense.
El deterioro de la economía mexicana es reflejo, sin duda, del entorno internacional, pero tiene un fuerte golpe en los bolsillos de los al menos 55 millones de pobres locales. México, con una población de 110 millones de personas, tiene el fuerte contraste de ser el país donde vive el hombre más rico del mundo, el empresario Carlos Slim.
En ese marco, el combativo PRD, liderado por López Obrador, quedaría como segunda fuerza política, y junto a sus aliados de izquierda podría complicarle el programa al PRI, que incluye una reforma fiscal y la apertura a la iniciativa privada de la petrolera estatal Pemex.
Por lo pronto, al cierre de esta edición, más de 25.000 jóvenes del movimiento Yo soy 132 marchaban ayer en la capital para protestar por lo que consideran un «gran número de anomalías, delitos electorales y hechos violentos» durante los comicios.
En la marcha, que se desarrollaba de manera ordenada y pacífica, se escuchaban lemas como «Fuera Peña» y se portaban pancartas con leyendas como «IFE, ¿quién te enseñó a contar, Elba Esther Gordillo?», aludiendo a la autoridad electoral mexicana, el Instituto Federal Electoral, y a la desprestigiada líder del Sindicato Nacional de Maestros, antiguamente afín al PRI.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA,
y Ámbito Financiero


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