30 de marzo 2010 - 00:00

Dentro de lo previsible

Dentro de lo previsible
No existió sorpresa alguna en el primer desarrollo de la semana que cierra marzo y que contendrá solamente tres ruedas. El intento de leve mejora en las cotizaciones, como para confirmar un buen saldo de la tercera etapa mensual y que colocó al trimestre en positivo, con un marco de negocios que se contrajo de manera ostensible. Como para ofrecer a los escasos asistentes del recinto, una obra que se desarrolló en términos «pesados» y que tanto podía volcar el signo hacia uno, a otro saldo. De allí que nuevamente existió una colisión entre los índices, donde el Merval mayor se modificó en alza, con el 0,63%, pero el que comprende solamente a las de sede local: fue de tono «neutro».

En el exterior, una vuelta del Dow Jones a esa marcha regulada que tantas veces repitió el 0,42% de diferencia en el mes, dando la nota más sobresaliente la actuación de la Bolsa de San Pablo y con el 1,68% de aumento.

Las diferencias en nuestro recinto fueron de «38» aumentos, por «23» descensos, y dando la impresión de superioridad: aunque fue en términos modestos.

El mínimo del Merval casi perforó el piso, quedando apenas en «2.401» puntos, con máximo de «2.423» y un cierre a medida agua: en los «2.417». Aportó Tenaris un 0,83% de suba en precios, pero con una clara contracción de negocios y que no pasaron de los 38.000 papeles, de lo más bajo en el trimestre.

Sufrió esa falta el volumen general, que rozó los $ 30 millones de efectivo y restando claridad a los cambios de precios. Un terceto de jornadas que, probablemente, cada vez acentúe más la carencia de mentes operativas. Y la Bolsa, poco santa.

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