La marcha -convocada por la Coalición Nacional de Defensa de la Legitimidad, a la que pertenecen varios grupos islamistas, entre ellos la Hermandad Musulmana- partió después del mediodía local de la mezquita de Faz, en el distrito de Ramsés, hacia el acampe de Rabea al Adauiya, en la zona de Ciudad Naser.
Los manifestantes, la mayoría hombres, aunque también había algunas mujeres con velo, gritaron lemas como "Abajo el poder de los militares" y "Mursi, Mursi, no hay más Dios que Alá.
"Esta marcha es para confirmar que los revolucionarios no tenemos miedo de las amenazas de ayer de que iban a disolver la protesta en Rabea al Adauiya. Vamos a seguir con las manifestaciones pacíficas, dijo el ingeniero Said Mohamed Zuilam, de 37 años.
La manifestación interrumpió el tráfico en uno de los carriles de la calle Ramsés, en cuyos lados decenas de curiosos grababan con sus teléfonos móviles la protesta.
La convocatoria de movilizaciones se produce tras las informaciones difundidas el domingo que apuntaban a una inminente intervención de las fuerzas del orden para desmantelar los acampes en las plazas de Rabea al Adauiya y del Nahda, levantadas después de que Mursi fuera depuesto por un alzamiento cívico-militar el pasado 3 de julio.
El plan para desmantelar las protestas consiste en un cerco policial que se iría estrechando gradualmente en los próximos días.
En tanto, la Justicia local ordenó ayer renovar por otros quince días la detención preventiva de Mursi.
La medida cautelar fue prolongada para investigar las acusaciones de supuestos vínculos con el grupo palestino Hamás para perpetrar "acciones enemigas contra el país", entre otras.
También está acusado del asesinato de presos y oficiales de policía, del secuestro de responsables de seguridad, del asalto e incendio de la cárcel de Wadi Natrun y de atacar instalaciones de las fuerzas del orden.
| Agencias EFE, Reuters y ANSA |


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