21 de abril 2009 - 00:00

Desde Titanic hasta hoy, el cine en hundimiento

Hace 11 años, «Titanic» llevó a los cines argentinos más de cuatro millones y medio de espectadores y recaudó algo más de 23 millones de pesos (igual a dólares en aquellos tiempos del uno a uno). Nueve años después, «Los Simpsons: la película» fue la única que logró superar ligeramente su recaudación en pesos, aunque en dólares, por el tipo de cambio, sólo alcanzó la cuarta parte, con casi la mitad de espectadores.

Como se ve, las variables cambiarias, más la inflación reflejada en el precio de la entrada en pesos, arman en consecuencia, para el «top twenty» de la década que va de 1998 a 2008, un cuadro que es menos indicador de las preferencias del público en materia cinematográfica como de las abruptas transformaciones sufridas por el país en materia económica, además de las generales de la ley en el mundo: la decadencia del cine como el espectáculo históricamente considerado «más popular y barato», característica perdida desde hace mucho.

Porque para efectuar una lectura correcta de estas cifras ya no basta --como hacía un tiempo-- con considerar sólo las variables antes enumeradas: la fluctuante relación peso-dólar, congelada hasta 2001 y luego oscilante, y el valor de la entrada. También hay que evaluar hoy que en 1998, cuando «Titanic» llevó a los cines la impresionante cantidad de 4,6 millones de espectadores, el DVD recién asomaba, el cable no estaba desarrollado como hoy, y, sobre todo, no existía ni la posibilidad de comprar ilegalmente películas en la calle ni bajarlas de Internet.

En ese sentido, los más de dos millones y medio de espectadores que llevaron «Los Simpsons» a los cines en 2007 son casi tan importantes como los 4,6 millones del film de James Cameron o los 3,1 millones de «Shrek 2» y los casi 3 millones de «La pasión de Cristo» de Mel Gibson, cuando ya esas prácticas empezaban tibiamente a tener lugar.

También, a destacar, es el importante lugar que consiguieron en la tabla de esta década «Manuelita», de García Ferré, en tiempos del uno o a uno, y «Un novio para mi mujer», únicas películas nacionales en el «top twenty».

Tampoco debe dejar de atenderse otro fenómeno, que demuestra la influencia negativa de las copias ilegales sobre el cine en sala: con escasas excepciones, estas películas son «tanques» extremadamente protegidos, y muy difíciles de obtener en la red o ilegalmente antes de sus lanzamientos, ahora simultáneos en todo el mundo. De hecho, la filtración hace dos semanas en Internet de «X-Men Origins: Wolverine», días antes de su estreno, fue considerada un hecho inusual. Por el contrario, las películas independientes o de rango menor que salen a salas quedan más indefensas, lo que también se siente sobre su resultado en taquilla.

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