2 de enero 2015 - 00:00

Deseos para año nuevo

Deseos para año nuevo
 El 2014 no fue un buen año para el ámbito bursátil argentino. No nos referimos a la partida de un amigo, a quien esperamos ver en mejores lares y recordamos cada vez que pulsamos la primera tecla para escribir cualquiera de nuestros comentarios.

Nos referimos a los excesos del mercado. Por encima de todo, el Gobierno que intempestivamente, a plena fanfarria y de manera unilateral decidió a fines de 2012 lanzar una reestatización del sistema bursátil -ver decreto 15.353 de 1946-, que dos años después no han sido capaces de implementar plenamente (exceso de inoperancia y abuso político de algún ex-actor). A favor o en contra de esta reforma, la incertidumbre sobre el marco legal del mercado, devasta su transparencia y desarrollo.

En segundo lugar los intermediarios, que por temor (le dicen prudencia, pero cuando existe un deber fiduciario para con los comitentes, es cobardía) callan buscando "zafar", sin apelar a la Justicia la vulneración de los derechos propios y de sus representados.

Así, se han sometido, pergeñando una restructuración del sistema que al día de hoy sólo debilitó su solidez, y los pone al borde del ridículo por la seguidilla de "interruptus", que "ojalá se materialice este año (exceso de codicía y cobardía).

De educación y fomento del mercado, ni hablemos. Último, el periodismo financiero, violando como nunca antes vimos los estándares mínimos de lógica, prudencia y respeto al lector; más interesado en influir sobre el ánimo de las personas y los precios del mercado -y sus propias tenencias- que en reflejar "la verdad". Esperemos y hagamos lo posible para que el 2015 sea mejor.

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