El Consejo del Maidán, que reúne a los líderes políticos de las protestas ucranianas, a la sociedad civil y a los grupos radicales, anunció ante una plaza de la Independencia llena de gente al nuevo Gobierno, que reúne a varias personalidades surgidas del movimiento contestatario. Estos nombramientos deben ser confirmados en el Parlamento hoy.
Yatseniuk, de 39 años, encabezará el Gobierno de unidad nacional que dirigirá el país, antes de la elección presidencial anticipada prevista para el 25 de mayo.
El exministro de Economía y excanciller de Yulia Timoshenko fue, sobre todo, sugerido para el cargo en la era post-Víktor Yanukóvich por la asistente del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, Victoria Nuland, en un llamado telefónico polémico, interceptado en plenas protestas en Kiev, en el que también se burló de la Unión Europea (UE).
"No creo que Klitsch (en referencia a Vitali Klitschkó) deba entrar en el Gobierno. No creo que sea necesario, ni creo que sea una buena idea. Creo que Yats (Yatseniuk) es el que tiene la experiencia económica, y el que tiene la experiencia de Gobierno", recomendó entonces.
Yatseniuk deberá emprender un enorme trabajo para impedir que Ucrania se hunda en la bancarrota: el país enfrenta pagos de su deuda pública de 13.000 millones de dólares este año y tiene menos de 18.000 millones en sus reservas.
Desde Washington, que días atrás había pedido la designación de un tecnócrata, llegó el primer gesto de que tendrá apoyo en esa tarea. Ayer Kerry anunció que la administración de Barack Obama está considerando ofrecer una garantía de préstamo de 1.000 millones de dólares para ayudar a las autoridades ucranianas a evitar el colapso económico. Agregó que la Unión Europea también estaba evaluando ofrecer 1.500 millones en garantías de crédito. De hecho, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, viajará el lunes a Kiev para reunirse con los nuevos líderes.
El respaldo estadounidense al nuevo Gobierno prooccidental en reemplazo del prorruso de Yanukóvich también se hizo patente con las advertencias que el secretario de Estado norteamericano lanzó a Rusia tras su anuncio de que el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó inspección de las tropas de los distritos militares del oeste, cerca de Ucrania, y del centro, para verificar que estén preparadas para el combate.
"Creo que Rusia necesita ser muy cuidadosa en los juicios que hace desde ahora. No estamos buscando confrontación. Pero estamos dejando claro que todos los países deben respetar la integridad territorial, la soberanía de Ucrania", afirmó Kerry en una entrevista con el canal estadounidense MSNBC.
En la misma línea, pero sin mencionar directamente a Moscú, el vocero adjunto de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que hay "actores externos" que deberían "respetar la soberanía e integridad territorial" de Ucrania y poner fin a sus "acciones y retórica provocativas".
Por su parte, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, afirmó que Rusia toma las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus bases en el extranjero, incluida la naval que se encuentra en el puerto ucraniano de Sebastopol (Crimea), donde ayer hubo enfrentamientos entre habitantes prorrusos y quienes apoyan al nuevo Gobierno.
La movilización que derrocó a Yanukóvich se inició en noviembre justamente a raíz de la decisión del entonces presidente de acercarse al Kremlin en detrimento de un acuerdo comercial con la UE. Rusia congeló esta semana la entrega del millonario préstamo que le concedió a Ucrania para sellar esa alianza.
En tanto, en Crimea más de 5.000 personas se congregaron ayer frente al Parlamento en Simferopol. Por un lado, manifestantes prorrusos que reclamaron la celebración de un referendo sobre el estatuto de Crimea, y por otro, los tártaros, comunidad musulmana deportada por Stalin, que está decidida a defender la unidad de Ucrania.
El cuerpo de un hombre que al parecer murió por una crisis cardíaca fue encontrado cerca del escenario de las refriegas, indicó el ministerio regional de Salud.
Crimea, poblada mayoritariamente por rusófonos, es la región ucraniana con mayores posibilidades de oponerse a las nuevas autoridades en Kiev luego del derrocamiento de Yanukóvich. Tras pertenecer en el marco de la Unión Soviética a Rusia, fue añadida a Ucrania en 1954 y sigue albergando la flota rusa del Mar Negro en la ciudad portuaria de Sebastopol.
| Agencias ANSA, EFE y AFP, y Ámbito Financiero |


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