3 de noviembre 2015 - 00:00

Despegan bonos atados a las tasas

Despegan bonos atados a las tasas
 La incertidumbre que genera la caída de reservas y una eventual devaluación que podría llevar adelante en sus inicios el próximo Gobierno marcaron la señal de largada para los títulos que están atados a las tasas de interés. La razón es sencilla: en el mercado presumen que el salto cambiario que descuentan desde hace tiempo requerirá, simultáneamente, de un fuerte ajuste en los retornos en pesos que pagan y cobran los bancos, que apuntará a desalentar las alternativas en dólares y a hacer más atractivas las que son en moneda local.

En este contexto, los bonos atados a la Badlar privada (la tasa de interés que rige para los depósitos mayores al millón de pesos) y a las Lebac -que colocó el Gobierno a lo largo de este año para financiarse con liquidez del mercado y evitar las asistencias del Banco Central- repuntaron a partir de las elecciones presidenciales y de la última suba de tasas que realizó el organismo de Alejandro Vanoli (de 300 puntos básicos). A esta altura, los títulos empiezan a mostrar algo más de atractivo que los que están vinculados al dólar y a la inflación. "Tienen claramente algo más de upside que el resto, que ya mostraron subas significativas durante las últimas semanas. En este sentido, pueden ser una buena oportunidad", comentó el economista de Intervalores, Federico Desprats. "Con todo, hay que tener en cuenta que una devaluación de shock no necesariamente debe ir acompañada de una suba en las tasas si se la hace en un contexto de mayor confianza", completó.

Los bonos dollar linked fueron los primeros que despegaron tras los resultados electorales que dejaron mejor perfilado para el balotaje al candidato de Cambiemos, Mauricio Macri, por la especulación que hoy mantiene el mercado en torno a un fuerte salto cambiario y a una liberación del cepo en los primeros días de Gobierno. Las expectativas de devaluación son tan altas que los títulos muestran hoy rendimientos negativos de hasta el 18% anual (ver infografía).

Los que están atados a la inflación reciben el mismo impulso, porque el mercado espera un sinceramiento de las estadísticas oficiales que mejoraría los indicadores. Pero el recorrido de los últimos días sugiere a muchos que el tiempo para entrar en estos instrumentos y sacar tajada del cambio de expectativas en la política y en la economía puede haberse agotado.

Ahora, dicen, puede ser el turno de los títulos atados a las tasas de interés. El Banco Central ya resolvió la semana pasada un aumento de tres puntos porcentuales en los rendimientos de las Letras que licita semanalmente, que sirven de referencia al resto del sistema financiero. El efecto más inmediato se notó en los retornos de los plazos fijos minoristas, que están vinculados por normativa a los de las Lebac. Pero, también, en la Badlar privada, que pasó del 23% al 24% anual en las mesas de dinero y tocó un máximo del 22,6% anual en la encuesta que mide el Banco Central. También en las tasas de interés que cobran las entidades por los créditos a empresas a cortísimo plazo (los adelantos en cuenta corriente) y a particulares (personales, prendarios y a través de tarjetas de crédito).

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