17 de febrero 2010 - 00:00

Después de la tormenta continúan los problemas

La fuerte tormenta que se desató en la noche del lunes provocó infinidad de inconvenientes. Carteles derrumbados y autos que hasta ayer seguían paralizados fueron la imagen de la Ciudad.
La fuerte tormenta que se desató en la noche del lunes provocó infinidad de inconvenientes. Carteles derrumbados y autos que hasta ayer seguían paralizados fueron la imagen de la Ciudad.
La Ciudad de Buenos Aires colapsó la noche del lunes bajo un diluvio al caer 88,5 milímetros de agua en sólo dos horas, lo que transformó prácticamente en ríos las calles de numerosos barrios, además de provocar cortes de luz y complicaciones al por mayor.

Si bien comenzó a llover hacia las 20, después de las 21 se desató un fuerte temporal que dejó como saldo autos flotando a la deriva en distintos sitios de la Capital, locales comerciales inundados, al igual que viviendas, accidentes de tránsito y caos en la vía pública.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) recién divulgó una alerta hacia las 22, en la que advirtió sobre la posibilidad de que las tormentas fuertes se extendieran durante la madrugada, con ocasional caída de granizo, en la Capital, el nordeste de la provincia de Buenos Aires, el Delta del Paraná y el Río de la Plata, de acuerdo con su reporte.

En este contexto, las calles de numerosos barrios tomaron forma de ríos correntosos, como sucedió en Belgrano, Palermo, Núñez, La Paternal, Villa Crespo, Almagro, Flores, Caballito, La Boca y Liniers, por ejemplo. Además, se registraron cortes

de luz que afectaron a miles de usuarios, principalmente en Balvanera, San Cristóbal, Belgrano, Palermo, Villa Crespo, Boedo, Caballito y Almagro (en algunos casos adrede, para evitar riesgos), donde ayer aún la energía eléctrica no había vuelto, aunque voceros de la empresa Edenor, concesionaria en un sector de Buenos Aires, aseguraron que «sólo hay casos puntuales» y que los cortes masivos «fueron entre las 2 y las 9 de la mañana en Belgrano, Núñez y Saavedra, a pedido de Defensa Civil».

El vocero destacó que en ese lapso unos 28.000 usuarios se quedaron sin suministro, pero explicó que «ninguna cámara eléctrica se inundó, por lo que cuando Defensa Civil autorizó el restablecimiento del servicio, volvieron a tener luz».

Además se registraron decenas de choques en la Ciudad a raíz de la tormenta, que generaron, además, interrupciones en el tránsito en los puentes Pueyrredón (mano hacia Avellaneda) y Alsina (que conduce al partido bonaerense de Lanús). La Autopista Panamericana se llenó de agua a la altura de la avenida Márquez, según dijeron vecinos de la zona. En el Gran Buenos Aires también diluvió.

Mientras, numerosos comercios sufrieron inundaciones y destrozos en la Capital, sobre todo en Almagro y en Palermo, donde es habitual que las calles sufran anegamientos en las cercanías del puente Pacífico cuando se desatan chaparrones intensos. Tras un día nublado y con temperaturas de entre 21 y 28 grados centígrados, la lluvia se precipitó con fuerza durante un lapso de dos horas y la Ciudad colapsó.

«En algunos barrios llovió alrededor de 100 milímetros en muy poco tiempo y no tuvimos alerta meteorológica sobre esta situación», afirmó el director de Defensa Civil de la Capital, Daniel Russo.

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