- ámbito
- Edición Impresa
Día clave para el PJ y para Cristina

Cuando Cristina de Kichner hizo lo mismo con diputados kirchneristas la cosecha subió a 70 legisladores, un número mayor al estimado.
En el caso del Senado la regla para medir el éxito de la convocatoria será otra y las consecuencias también. Miguel Pichetto, el jefe de la bancada, avisó que no estará presente. Él fue quien organizó hasta ahora un manejo de la bancada casi de asamblea que le permitió mantener unidos bajo el mismo techo a senadores de todos los colores: los que obedecen a sus gobernadores siempre necesitados de la lapicera presidencial que firma cheques, como los díscolos con sus jefes y con el Gobierno.
Si en la reunión de hoy el número de visitantes a Cristina de Kirchner duplica a esos 12 de la convocatoria original (el número es bastante realista de acuerdo con los tanteos de ayer) un par de alarmas se dispararán.
Hay una que es obvia y habla de las chances de permanencia futura de Pichetto como presidente del bloque peronista, algo que al rionegrino, gran víctima de las internas que le organizó en su provincia el kirchnerismo en los últimos ocho años, parece no sacarle el sueño. El problema parece ser más para el macrismo si en el futuro debe pensar en una tropa peronista que no acceda a razonar, al menos en una medida importante, ni siquiera como le piden sus gobernadores. Está claro que ese horizonte parece hoy lejano, pero Cristina de Kirchner trabaja para esa opción y de ahí el testeo continuo sobre el verdadero poder de la expresidente que muchos peronistas harán desde hoy.
Pichetto estuvo el martes pasado en la Casa Rosada. Habló allí con Rogelio Frigerio y Sebastián García de Luca, su viceministro. Fue una charla más política, no parlamentaria. El rionegrino les dijo que cree que Cristina de Kirchner ya forma parte del pasado y quiere ver al peronismo para adelante; pero reconoce que a la expresidente hay que escucharla.
Se lo dijo a los funcionarios que, precisamente, están convencidos de una de las dos teorías que se ventilan sobre la mejor relación entre el Gobierno y el peronismo. En este caso es la que indica que Cristina de Kirchner es la mejor contrincante para Macri con vistas a la elección del año próximo (ver nota en página 10).
Dependerá de la cantidad de subordinados a Pichetto que concurran hoy a ver a Cristina de Kirchner que la balanza se incline más hacia esa teoría o hacia la otra que el macrismo no quiere mirar y que indica que la expresidente puede convertirse en un dolor de cabeza más que en una opción para polarizar y ganar. Es la que dice, también, que si bien los desaguisados de Cristina en su Gobierno lo ayudan a Macri a mostrarse con más lógica en el poder, ahora la expresidente puede asentar su regreso en la falta de operación política que el macrismo muestra en amplios rubros, entre ellos el judicial.

Dejá tu comentario