30 de junio 2011 - 00:00

Día D en EE.UU.: 4 de agosto podría entrar en default

Nueva York - Estados Unidos vería instantáneamente recortada su máxima calificación a «default selectivo» si incumple un pago el 4 de agosto, afirmó ayer el director gerente y presidente del comité de calificación de deuda soberana de Standard & Poors, John Chambers. En ese sentido, explicó que si el Gobierno no cumple con los compromisos relativos a las notas del Tesoro de Estados Unidos con maduración para esa fecha, éstas serían calificadas con una «D».

Además los papeles no afectados por este incumplimiento también sufrirían rebajas, pero no tan pronunciadas, advirtió.

«Si el Gobierno de Estados Unidos falta a un pago, va a D», resumió Chambers. «Esto ocurriría justo después del 4 de agosto, cuando los papeles venzan, porque no tienen un período de gracia», explicó. El temor de una moratoria técnica aumentó luego de que las negociaciones presupuestarias entre demócratas y republicanos se interrumpieron a inicios de esta semana. La Argentina obtuvo la calificación de «default selectivo» en 2001.

Incluso una breve moratoria de Estados Unidos inmediatamente incrementaría los costos de endeudamiento del país, pesando sobre la frágil recuperación económica y mermando la posición del dólar como divisa de reserva.

El 4 de agosto, el Departamento del Tesoro deberá pagar u$s 30.000 millones en papeles de deuda a corto plazo. Con las negociaciones de la deuda estancadas, surgieron nuevas ideas como una priorizar en los pagos de la deuda. Sin embargo, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, advirtió ayer a los legisladores de que esta estrategia alejaría a los inversores de los activos de la deuda norteamericana.

Chambers insistió en que la probabilidad de un default de Estados Unidos es «extremadamente baja», mientras S&P espera un acuerdo de último minuto sobre el incremento del límite de la deuda, tal y como ocurrió cerca de 70 veces desde 1960.

El ejecutivo también apuntó que un incumplimiento de los pagos del Tesoro norteamericano, una referencia ante la cual se miden el resto de deudas, eclipsaría cualquier preocupación sobre la calificación crediticia de Estados Unidos, debido a que los mercados globales se derrumbarían.

Sin embargo, Chambers dejó claro que S&P está más preocupado por la capacidad del Gobierno norteamericano de hacer recortes significativos en el déficit en los próximos dos años, con las elecciones presidenciales de 2012 dificultando los acuerdos bipartidistas.

Agencia Reuters

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