"Por lo menos 120 personas murieron hoy (domingo)", la mayoría en una ofensiva israelí contra el suburbio de Shahaiya este de Gaza), indicó a Achraf al Qudra, portavoz de los servicios de emergencia en Gaza. El Ejército israelí recordó que había advertido en repetidas ocasiones a los civiles que debían abandonar la zona, a la que calificó como "bastión de Hamás".
Israel anunció que trece de sus soldados, de la brigada Golani, perecieron en las últimas 24 horas en combates en Gaza, subiendo el balance de militares israelíes muertos a 18.
La violencia se intensificó ayer luego de que se rompiera una tregua humanitaria de dos horas, solicitada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, para evacuar a heridos.
El Ejército israelí lanzó ayer uno de los bombardeos más mortíferos desde el principio del conflicto en respuesta a disparos desde territorio palestino. Shahaiya quedó reducido a escombros entre los que yacían decenas de cadáveres. Además, 250 palestinos resultaron heridos en el mismo barrio, según declaró el responsable de salud de Hamás, Yusef Abu Resh, quien afirmó que si no se evacuaba inmediatamente a los muertos y a los heridos, sería una "catástrofe humanitaria".
En tanto, el brazo armado del grupo islamista palestino, las Brigadas Azedín al Kasam, anunciaron la captura ayer del soldado israelí Saúl Aron durante combates en Gaza.
Nada más conocerse la noticia, decenas de personas se lanzaron a las calles para celebrar, a lo que Israel respondió con fuego de artillería desde la Marina apostada en el Mediterráneo. Instantes después, comenzaron nuevos bombardeos en los barrios de Beit Janun y Beit Lahiya.
El último soldado israelí capturado por Hamás fue Gilad Shalit, en 2006. Permaneció cautivo en Gaza seis años hasta que fue cambiado por más de 1.000 prisioneros palestinos a fines de 2011.
Cuatrocientos setenta palestinos murieron y cerca de 3.040 resultaron heridos desde el inicio de la ofensiva militar israelí contra Hamás en Gaza el pasado 8 de julio. De acuerdo con la ONU, entre el 75% y el 80% de las víctimas son civiles y un número elevado son niños.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la ocupación de Gaza durará hasta que "la paz se restablezca en el sur y centro" del país, principales puntos afectados por los cohetes lanzados desde Gaza. "No se puede culpar a Israel de la escalada de violencia. Hamás está pagando el precio por su agresión. Nos duele cualquier daño a los inocentes, pero Hamás es el culpable", reiteró tras dar el pésame a los familiares de los trece soldados muertos en combate.
El presidente palestino, Mahmud Abás, llamó desde Doha a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para esta misma noche, la cual fue convocada por Jordania. Al cierre de esta edición los quince países miembro del Consejo discutían una reacción ante la escalada de violencia. El viernes pasado ya habían mantenido un encuentro sin que lograran ponerse de acuerdo sobre una declaración común. Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también en Doha, llamó a Israel a "hacer mucho más" para proteger a los civiles en Gaza. "Decenas de otros civiles, entre ellos niños, murieron en bombardeos militares israelíes en Shahaiya. Condeno esta acción atroz", dijo.
"Estados Unidos y nuestros aliados internacionales están muy preocupados por el riesgo de una mayor escalada y la pérdida de vidas inocentes", señaló, por su parte, la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Jen Psaki, a través de un comunicado. Informó además que el jefe de la diplomacia de ese país, John Kerry, viajará hoy a El Cairo para negociar en favor de una propuesta de cese del fuego entre Israel y Hamás.
Israel movilizó a 53.200 hombres -de los 66.000 reservistas autorizados por el Gobierno- para atacar la Franja, un territorio de 362 km² donde viven hacinados 1,8 millón de palestinos. La destrucción de los túneles es una de las prioridades de Israel para evitar ataques contra su territorio además de los lanzaderos de cohetes.
| Agencias AFP, EFE, Reuters, |
DPA y ANSA


Dejá tu comentario