6 de abril 2009 - 00:00

Dicen en el Campo...

Hugo Luis Biolcati
Hugo Luis Biolcati
... que sequía, tormentas, duelo y feriados fueron apenas algunos de los hechos más salientes de otra semana convulsionada. Tal cantidad de sucesos remitieron casi a la historia tanto al reclamo del campo, como a la quinta e intrascendente reunión consecutiva de la Mesa de Enlace con la dupla de ministros Débora Giorgi (Producción)-Florencio Randazzo (Interior). Lo mismo ocurrió con el frente de legisladores opositores que estaban llevando adelante la olvidable (aunque «consensuada»), propuesta de ley sobre las retenciones, ahora supuestamente postergada hasta después de Pascuas. Ni que hablar de la conferencia de prensa que dieron el martes los dirigentes del campo, tras la nueva reunión con el Gobierno. Prácticamente nadie recuerda aunque sea algo de lo que dijeron, entre otras causas porque, tal como era previsible, en el encuentro no hubo avances concretos de ningún tipo, pero también porque todos los hechos fueron superados por los acontecimientos políticos posteriores, desencadenados por la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín. Sin embargo, en ese encuentro con la prensa, hubo algunos datos trascendentes, aunque todos negativos. Veamos: según el titular de la Sociedad Rural, Hugo Luis Biolcati, ante los reclamos de ayuda que había comprometido el Ejecutivo, por las pérdidas ocasionadas por la sequía de todo el año pasado (que luego se agudizaron hasta, por lo menos, este fin de semana), la respuesta oficial fue: «No hay plata. Hablen con los gobernadores».


... que para Mario Llambías, presidente de CRA, «a un mes de la visita de Cristina, el 75% de los tambos siguen sin recibir los $ 0,10 por litro de compensación que se habían prometido; y el trigo nunca llegó al precio lleno que se había asegurado». Mucho más grave aún, el ruralista (que aparentemente sigue en la disyuntiva entre su compromiso gremial y la tentación de participar en una lista como candidato a diputado nacional), señaló que el retroceso ganadero -el sector en estado más crítico- ya estaría determinando que la zafra de terneros del año que viene sea, nada menos, que 3 millones de cabezas menor. Pero Llambías no es el único que duda respecto de su futuro. Es bien sabido que otros miembros y ex participantes de la Mesa de Enlace también fueron tentados por distintas fuerzas (Eduardo Buzzi y Alfredo de Angeli de la Federación Agraria, Mario Raitieri (h) de Coninagro, y hasta Luciano Miguens de la Rural, entre otros, aunque este último habría ya declinado formalmente el convite político). Pero también en las filas del oficialismo agropecuario cunde la duda y, la más manifiesta es la del, a esta altura inexistente, secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, que ante la debacle oficial y la cada vez más complicada relación entre el campo y el Gobierno, primero bajó al máximo el perfil y ahora especula con integrar la lista de diputados bonaerenses kirchneristas (naturalmente, en un lugar bien expectante para asegurarse entrar), lo que le garantizaría trabajo, por lo menos, por cuatro años, aunque él supone que ya en 2011 podría acariciar su sueño dorado de acceder a la Intendencia de Mar del Plata.

... que para los productores la semana fue conmocionante, pero no sólo por lo político. Los más de 35°C en buena parte de las zonas productoras, con viento norte desecante, terminaron de quebrar las ya escasas perspectivas de la soja (de segunda) «sancochando» buena parte de los cultivos que quedan en pie (ya varios se enrollaron), a pesar de las lluvias bastante generalizadas del fin de semana que, sin embargo, ya no sirvieron para revertir el daño a los cultivos, aunque trajeron alivio a las zonas ganaderas y a otras actividades. El hecho determinó una nueva caída en las estimaciones de cosecha de parte de los analistas más serios, que coincidió con una aparente «gaffe» de la Secretaría de Agricultura que en simultáneo dio a conocer, según ellos equivocadamente, una nueva estimación de cosecha que ubicaba la recolección del «yuyo» entre 37 y 39 millones de toneladas, versus los más de 41 del cálculo anterior. Pero resulta que ya los datos más ciertos están bien por debajo de los 35 millones de toneladas, por lo que la estimación de Agricultura fue interpretada como una artimaña para no recalentar tanto el mercado oleaginoso (que ya atraviesa varios problemas). Sin embargo, los economistas más serios que manejan estos datos, y no los oficiales, ya alertaron al mercado (y a sus clientes) sobre lo que va a representar una baja de 30%-35% promedio en la cosecha global de granos (ya que se perdieron 10 millones de toneladas de maíz, 8 millones de toneladas de trigo y, hasta ahora, un piso de 11-12 millones de toneladas de soja, entre otros). El achicamiento, si se siguen los lineamientos políticos aplicados hasta ahora, iría a recorte directo de exportaciones y eso representa más de u$s 15.000 millones en divisas por exportaciones y alrededor de u$s 5.000 millones por retenciones, prácticamente en su totalidad, de la soja.

... que, si éste es un problema mayúsculo para el Gobierno (y algunos hasta le atribuyen la justificación del adelantamiento de las elecciones), no lo es menos para los productores. Pero no es el único. De hecho, hay otros varios que van pasando desapercibidos ante la catarata de acontecimientos. Por caso, los crecientes e inocultables problemas de comercialización que trajo aparejado el cambio en el sistema de la Carta de Porte (que el Gobierno le sacó a la Federación Agraria que lo administraba, como reacción por la última medida de fuerza); o el hecho de haber cambiado el estatus (bajándolo, por supuesto) del Consejo del SENASA, del que participaban todas las entidades.

... que, con un suculento asado, la gente de Coninagro, encabezada por su titular, el cordobés Carlos Garetto, esperaba noches atrás a Felipe Solá. La cena, organizada en el ya famoso quincho de la City porteña, estaba programada para hablar de «política», de las próximas elecciones, de la renovación legislativa a la que aspira Solá, etcétera. Sin embargo, la muerte de Alfonsín alteró el programa. Es que esa noche, en su viaje hacia Coninagro, el ex gobernador bonaerense dice que «se vio arrastrado, en Santa Fe y Callao, por la gente que se dirigía al departamento de Alfonsín». Y así, las cámaras de televisión dieron cuenta de Solá como el primer peronista en dar el pésame a la familia, en un momento en que todavía el lugar se parecía más a una convención del radicalismo. Una de las consecuencias del hecho fue que finalmente llegó a la sede del cooperativismo, pero con un par de horas de atraso, y todos debieron comer asado pasado.

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