Dicen en el campo...

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... que a la luz de los aumentos de aranceles que acaba de aplicar el SENASA, parece que la inflación prevista por el organismo oficial es muy superior a la que imagina el propio equipo presidencial. Es que con la firma del inefable ministro de Agricultura, Julián Domínguez, la propuesta del casi invisible titular del organismo, Jorge Amaya, que lleva el número 16/2010, impuso aumentos de las tasas de hasta el 300%, tal el caso de los DTA (Documentos de Tránsito Animal), ahora en $ 5 contra el $ 1,20 por cabeza que se había fijado en febrero de 2009; o superiores al 120% en el caso de Despacho General que pasó de $ 1,08 a $ 2,40. Y, si ésa es la previsión de los funcionarios, entonces estarían más que justificadas las pretensiones sindicales sobre la masa salarial. Se sospecha que los «reacomodamientos» recién empiezan, y que alcanzarían además, a otros rubros menos claros como el «pronto despacho», los «requeridos», y otras varias vertientes, ya que a pesar de su carácter público, el organismo tiene todas sus gestiones tarifadas.

... que sin duda parece que el ahora funcionario de la Cancillería y ex del INTA y de Agricultura, Carlos Alberto Cheppi, fue el más hábil al haber abandonado (aunque fuera forzado) el cargo meses atrás, mucho antes de que los problemas productivos comenzaran a explotar, y sin mayor solución aparente. Así, ante ese escenario, no sorprende que a Domínguez solo le quede la chance de repetir promesas que no se materializan (caso trigo, leche), o ensayar apenas un golpe bajo en el caso de la carne cuando, al cuestionar las objeciones del titular de Coninagro, Carlos Garetto, sólo pudo ensayar una especie de golpe bajo, aludiendo a que «el sector más débil siempre es el pueblo» (y no los productores, a los que aludía el cooperativista), lo que reveló no solo su falta de imaginación con el problema de la suba de los precios ganaderos, sino también el escaso/nulo margen de maniobra que ya le queda.

... que la desorientación oficial llega a las cosas que le escriben a la Presidente que no tiene porque saber, o conocer en profundidad, de cada uno de los temas. Así, la inflación puede ser «culpa de la lluvia», de «los productores que retienen para engordar más», entre otra cantidad de seudo justificaciones que nunca llegan a la mención del cierre de las exportaciones en el 2006, ni a las políticas oficiales desmotivantes de la producción, o a los controles de precios, o las persecutas a empresarios y dirigentes durante los últimos 5 años, que desembocaron en una feroz faena de liquidación que llevó la matanza anual promedio de vacunos de 11,5/12 millones de cabezas, a más de 16 millones en 2009, con cerca del 50% de hembras, y muchas de ellas preñadas, todo lo cual justificó el lamentable «récord» de producción de carne, que Cristina de Kirchner aplaudía pocas semanas atrás como un éxito...

... que otro tema bastante confuso, y que fue presentado como un «avance» fue el fideicomiso para productores que, hasta donde se sabe, no es más que una «limpieza» de cartera de morosos del Banco Nación, que trasladaría al Banco Provincia deudas de productores por unos $ 288 millones. El acuerdo podría implicar un bono a 20 años, con una tasa del 9%, y que les permitiría a los deudores «regularizar» su situación, siendo entonces pasibles de nuevos créditos con el Nación. Pero, en realidad, esto le permitiría al recién asumido Carlos Fábrega, emprolijar rápidamente parte de la cartera largamente morosa del principal banco oficial del país, trasladándosela a su par bonaerense que, además tiene armada la estructura de fideicomiso por Eduardo Duhalde, para intentar regularizar las escandalosas y millonarias moras en las que había incurrido la entidad.

... que también de «escandalosas» estarían siendo calificadas las escaramusas en el seno de la Mesa de Enlace aunque, en realidad, se circunscriben básicamente a dos de los cuatro miembros, y que hasta pusieron en duda la reunión del próximo martes. Es que, dicen en los corrillos, el enfrentamiento entre los titulares de CRA, Mario Llambías, y de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, ya no son disimulables. A su vez, ambos parecen estar perdiendo peso día a día ante su propia tropa al punto que no son pocos los ruralistas que a esta altura se preguntan para que Llambías forzó su reelección cuando no cuenta con el respaldo imprescindible de las confederadas en esta instancia. Por su parte, tampoco son pocos los que sostienen que Buzzi ya fue «coptado» por el oficialismo, debido a la imperiosa necesidad de la entidad de contar con recursos para su mantenimiento, después que le fueron sacando los recursos que le generaba la administración de las Cartas de Porte. Para estos federados, entonces, las «críticas» al Gobierno de parte del santafesino son apenas una «puesta en escena» que no invalidan el acuerdo.

... que en este contexto la Mesa de Enlace tiene que definir los pasos a seguir, mientras el Gobierno trata de ganar tiempo y le «saca» algunas banderas, como la del 11 de marzo, segunda conmemoración de la resolución 125, y ahora fecha elegida por Néstor Kirchner para reasumir la presidencia del PJ, lo que concentraría la atención mediática a su alrededor. A su vez, la «fuerza» rural ya habría registrado 2 bajas de «agrodiputados» que prefirieron, parece, dejar esa seudobancada para integrarse al más lógico frente general. Pero no todos los dirigentes están demasiado quietos, ya que la crecida del Paraná (cuyo pico podría llegar recién hacia fin de mes) y la carrera política al 2011 provocaron la impensable reunión de 3 peso pesados en el norte de Santa Fe. Hasta allí, Reconquista, se movilizaron los ex gobernadores justicialistas, Jorge Obeid y Carlos Reutemann, a los que se unió el senador socialista Rubén Giustiniani que, ante los autoconvocados norteños, intentaron diferenciarse del Gobierno nacional. Dicen que, en parte, lo lograron.

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